La tarde del miércoles tres cuerpos en avanzado estado de descomposición fueron encontrados, uno en una fosa clandestina y dos más en un pozo seco en un ejido del municipio de Huixcolotla. Se trata del segundo hallazgo de este tipo en la región en menos de un año. Los tres cadáveres mostraban signos de tortura, al parecer dos de ellos corresponden al sexo masculino, mientras que el tercero no ha podido determinarse debido a su deterioro. El hallazgo se realizó cuando una brigada de elementos de la policía municipal de Acatzingo, sumados a varios civiles, buscaban a un joven de nombre Javier Aquino Pérez, de 25 años de edad, que desapareció el 22 de noviembre y que de acuerdo con fuentes extraoficiales podría estar relacionado con la venta de huachicol en aquella zona.
La brigada de policías y pobladores llegaron hasta un paraje entre Huixcolotla y los Reyes de Juárez, a 200 metros de distancia de la carretera estatal Acatzingo-Huixcolotla y a unos 800 metros de la autopista Puebla-Orizaba.
Un fuerte olor fétido les llamó la atención, al buscar de dónde provenía descubrieron que había un cuerpo humano putrefacto en una fosa clandestina en medio de la basura. De inmediato los elementos policiacos informaron a las autoridades correspondientes; el Arco de Seguridad de Palmar de Bravo solicitó a elementos de la policía municipal de Huixcolotla que hicieran presencia ya que el hallazgo había sido en ese municipio.
En este sentido, el edil de Huixcolotla Filomeno Cruz ‘reventó’ y aseguró que los policías de Acatzingo no les permitieron el acceso y los corrieron del lugar.
Más tarde, a las 20 horas, llegaron elementos de la policía estatal y también policías de investigación, así como bomberos de Tecamachalco y Tepeaca. Posteriormente arribó el personal de servicios periciales. Sin embargo, metros más adelante encontraron un pozo seco de aproximadamente 14 metros de profundidad donde se observaba otro cuerpo y varias bolsas de plástico de color negro. En este segundo hallazgo sacaron los restos de dos personas.
Por el insoportable olor que desprendían los cadáveres solicitaron equipo especial para extraer los cuerpos, lo que retrasó las diligencias varias horas.
A la 1:30 de la mañana del siguiente día  fue extraído  el primer cuerpo, el de un hombre que estaba atado de pies y manos con alambre y cuya cabeza estaba envuelta con una bolsa. Tenía aproximadamente entre cinco y ocho días de fallecido.
Además, se informó que de la fosa de 14 metros de profundidad fue extraído el segundo cuerpo  de otro hombre con al menos cuatro semanas de descomposición. Después sacaron los restos del tercer cadáver, que podría tener tres meses de haber sido arrojado, debido a ello fue imposible determinar a simple vista el sexo de la víctima.
Personal de Servicios Periciales y el Ministerio Público de Tepeaca concluyeron las diligencias a las 06:00 de la mañana del jueves. Los cuerpos fueron enviados al anfiteatro en calidad de desconocidos. No descartan las autoridades que en esa zona pudieran localizar más restos enterrados.

 Texto publicado originalmente: Diario Cambio