El interno Arturo Romero Aparicio, alias “El Cachibombo”, se encarga de operar el rentable negocio del sexo y las visitas conyugales en el Cereso de San Miguel, pues además de cobrar por los servicios de agua potable o cigarros, percibe cerca de 20 mil pesos diarios por rentar  espacios en las “casitas”, un lugar improvisado para visitas íntimas.

Fue precisamente en una de estas “casitas” donde el sábado pasado fue apuñalada una mujer por el interno Jorge Salvador G., quien presuntamente no soportó que la víctima quisiera terminar la relación que inició con él hace dos años.

Visita íntima y prostitución en las “casitas”

Según informaron fuentes al interior del Cereso ubicado en la capital poblana, la zona conocida como las “casitas” contiene decenas de pequeño cuartos improvisados con lonas y cobijas, de apenas metro y medio de ancho por dos y medio de largo.

Está instalada a un costado del patio central y en los días de visita les permiten a los internos recibir a sus parejas para la visita conyugal o, en su caso, contratar a alguna sexoservidora.

Aunque el Cereso cuenta con dormitorios destinados para la visita íntima éstos se encuentran ocupados por reos con alto poder adquisitivo que rentan hasta dos espacios para instalarse alejados de las sobrepobladas crujías comunes.

Para poder utilizar una “casita”, el grueso de la población penitenciaria debe pagar 120 pesos por todo un día o, si lo prefiere, la módica cantidad de 15 pesos por una hora.

Texto publicado originalmente por: E-Consulta/Somos Noticia