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En menos de 24 horas se reportaron dos casos más de feminicidios en la entidad poblana, con lo que ya suman un total de 10, los asesinatos cometidos en agravio de las mujeres en un mes. Los más recientes ocurrieron en las comunidades de Tehuitzingo y Tepetzintla.

Ambos por igual muestran la saña con la que terminaron con la vida de estas jóvenes mujeres, sin importar que se traten de madres o estudiantes, y sin que hasta el momento se haga algo al respecto, ya que hay quienes para evadir su responsabilidad prefieren subir el tema al escenario político, para así justificar su incompetencia, argumentando que éste no es más que un tema con tintes políticos y minimizarlo en esa tesitura.

El primero de ellos se dio a conocer este fin de semana, cuando familiares de Ana Elia García Bravo, de 26 años de edad, desapareció desde el pasado sábado por la noche al filo de las 10, después de salir de su trabajo en una taquería, donde se desempeña como mesera. Lo anterior en la comunidad de Tehuitzingo.

En las últimas versiones que se tienen de este caso en concreto, es que la víctima se comunicó por última vez con sus familiares minutos antes a la salida de su trabajo, tan sólo para avisarles que ya iba de camino a casa.

Pero ese momento no sucedió, pues Ana nunca llegó a su casa, donde ya la esperaban sus dos hijos. El retraso de la joven madre y el hecho de que no contestaba su teléfono celular, obligaron de inmediato a sus padres a buscar por todos lados.

Así, la familia de Ana Elia García iniciaba un calvario que no culminaría hasta la madrugada del domingo, cuando después de varias horas, y ya cerca de las tres y media de la mañana, agentes especializados lograron ubicar el cuerpo de una mujer debajo del Puente La Colorada de esa comunidad, misma que coincidan las características que los padres habían dado a las autoridades de su hija.

Fue hasta ese instante cuando se logró confirmar que el cuerpo encontrado en ese punto con varias lesiones en el cuerpo y degollada correspondía a la madre de dos menores de edad que esperaban abrazarla esa misma noche después de que llegara de su trabajo.

La madre de 26 años de edad, según las versiones que hasta ahora se manejan es que fue interceptada por varios sujetos, que la privaron de su libertad, para saciar sus bajos instintos, ya que los primeros resultados de la necropsia practicada a ella arrojaron como resultado que fue atacada sexualmente previamente a su muerte.

Una vez que sus captores y verdugos la violaron, decidieron privarla de la vida, infiriéndole una severa herida en el cuello, que según el médico legista fue la causa de su muerte. Posteriormente los homicidas arrojaron su cuerpo a esa estructura donde horas más tarde fue hallada por elementos de seguridad y vecinos que dieron el reporte del hallazgo.

Ayer lunes, amigos y familiares le dieron el último adiós, en un cortejo fúnebre que recorrió varias calles de Tehuitzingo, con la indignación de los habitantes que exigen justicia y dar con el paradero de los responsables de este atroz crimen.

 

Lapidan a jovencita de 20 años, tras atacarla sexualmente

A la muerte de Ana Elia, y aun sin haber transcurrido 24 horas, en Puebla se registraba un feminicidio más, el número 10 de lo que va del año. En esta ocasión, habitantes de Tlamanca de Hernández, perteneciente al municipio de Tepetzintla se horrorizaron al conocer del brutal asesinato cometido en agravio de una jovencita de tan sólo 20 años de edad, a la que al parecer no sólo atacaron sexualmente, sino que además lapidaron su cuerpo y rostro, mismo que dejaron abandonado en las inmediaciones del panteón de esa comunidad.

Se trató de Carmelita Flores Velázquez, que fue encontrada en el lugar antes mencionados con claras huellas de haber sido torturada vilmente con varias incisiones en todo el cuerpo hechas a base de arma punzocortante, golpes y hematomas en casi la totalidad de su superficie corporal.

Estaba semidesnuda y los forenses que llevaron a cabo las diligencias del levantamiento de cadáver, avistaron abrasiones en la entrepierna, que presupone que pudo ser atacada sexualmente, aunque hasta el momento esa teoría no está confirmada por las autoridades que investigan el caso.

Lo cierto es que los peritos criminalistas embalaron en el lugar lo que pudo ser las armas con las que privaron de la vida a esta mujer que, entre otras cosas, presentaba serias lesiones en el rostro y pecho.

A un costado del cuerpo mancillado, los investigadores analizaron una bolsa negra para basura la cual contenía grava en menos de la mitad y estaba salpicada de sangre, y que podrían coincidir con las heridas que tiene en el rostro, además de otras más profundas y severas, que a parecer le fueron hechas con un block que también los homicidas dejaron en el lugar y que embalaron los peritos.

Hasta ahora se desconoce si la víctima, de tan sólo 20 años de edad, sostenía alguna relación sentimental con alguien para tratar de más o menos tener indicios de quién o quiénes pudieron cometer brutal crimen.