Un 60% de la población hispana de Estados Unidos es de origen mexicano

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Más allá de la aportación que los migrantes latinoamericanos realizan a su país de origen mediante el envío de remesas, resulta indiscutible que contribuyen significativamente a la economía de Estados Unidos en la producción, consumo, pago de impuestos y, sobre todo, en la satisfacción de la demanda laboral sin que ese país haya tenido que sufragar los gastos que entraña su formación y reproducción.

En esta perspectiva y ante la crisis económica derivada de la pandemia mundial por coronavirus, resulta importante transitar a esquemas de colaboración y reciprocidad en materia de desarrollo y migración que posibiliten avanzar hacia una senda de responsabilidad compartida.

La migración laboral mexicana, hondureña, salvadoreña y demás países de América Latina a Estados Unidos se remonta a fines del siglo XIX, pero en las últimas décadas se ha multiplicado considerablemente, al punto de convertir a México en el principal exportador de migrantes del mundo y situarlo entre los primeros tres países receptores de remesas.

Para la mayoría de los analistas, gobiernos y organismos internacionales, el foco de atención ha estado centrado en los posibles beneficios de las remesas para los lugares y regiones de origen, no obstante que la contribución más significativa de los migrantes se realiza en el país de destino, es decir, en Estados Unidos.

 

Cuántos son y de qué países vienen los inmigrantes hispanos en Estados Unidos

 

El último censo arrojó que hay casi 60 millones de latinos en los Estados Unidos, lo que representa aproximadamente el 18% de la población total de los Estados Unidos. En 1980, con una población de 14,8 millones de habitantes, la comunidad hispana representaba sólo el 6,5% de la población del país norteamericano.

La comunidad hispanoamericana, que incluye a inmigrantes de España y de los países de América donde se habla español, es muy diversa. Los latinos en EEUU provienen de perfiles demográficos y económicos heterogéneos. Pero a medida que los patrones de migración de América Latina cambian, las raíces de los hispanos en Estados Unidos están comenzando a mutar.

El Centro de Investigaciones Pew, un think tank con sede en Washington D.C., publicó el lunes un informe con los últimos datos sobre la población latina de los Estados Unidos en general. El estudio está basado en las estadísticas de la Oficina del Censo de los Estados Unidos para los años 2010, 2015 y 2017 de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) y el censo decenal de los Estados Unidos del año 2000. A continuación, 9 datos clave sobre cómo están cambiando los grupos de origen hispano en los Estados Unidos y cómo difieren unos de otros.

Los venezolanos, dominicanos y guatemaltecos tuvieron el crecimiento demográfico más alto desde 2010. Entre 2010 y 2017, 10 de los 15 grupos de origen más grandes crecieron más rápido que la población hispana en general, que aumentó un 16%. La población venezolana en los EEUU aumentó 76% a 421.000 en 2017, la tasa de crecimiento más rápida entre los grupos de origen hispano.

Entre los grupos con poblaciones superiores a 1 millón, los dominicanos y guatemaltecos tuvieron el crecimiento más rápido. Sus poblaciones crecieron un 37% y un 30%, respectivamente, durante este período.

Los inmigrantes son una proporción cada vez menor de la población latina. La proporción de latinos en Estados Unidos que son inmigrantes disminuyó al 33% en 2017, en comparación con el 37% en 2010, debido en parte a la desaceleración de la migración internacional desde América Latina.

La proporción de inmigrantes entre los nicaragüenses cayó del 63% al 55% durante este período, la mayor caída entre los 15 mayores grupos de origen latino. La proporción de inmigrantes cayó en 12 de los 14 grupos de origen latino más grandes desde el año 2000. Los inmigrantes venezolanos y españoles se resistieron a la tendencia, ya que sus habitantes nacidos en el extranjero aumentaron entre 2010 y 2017.

La gran mayoría de los latinos son ciudadanos estadounidenses. Alrededor del 79% de los latinos que viven en el país son ciudadanos estadounidenses, en comparación con el 74% en 2010. Esto incluye a personas nacidas en los Estados Unidos y sus territorios (incluyendo Puerto Rico), hijos de padres estadounidenses nacidos en el extranjero e inmigrantes que se han convertido en ciudadanos naturalizados. Entre los grupos de origen, prácticamente todos los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses.

Los españoles (91%), panameños (89%) y mexicanos (79%) tienen algunas de las tasas de ciudadanía más altas, mientras que los hondureños (53%) y venezolanos (51%) tienen las tasas más bajas.

Una parte cada vez mayor de los inmigrantes latinos son residentes de los Estados Unidos de larga data. Casi cuatro de cada cinco inmigrantes latinos (78%) han vivido en los EE.UU. durante más de 10 años, en comparación con el 64% en 2010. El 46% de los inmigrantes latinos han vivido en los EE.UU. durante 21 años o más.

La proporción de latinos que hablan inglés ha aumentado.  En 2017, el 70% de los latinos de 5 años o más hablaban inglés con fluidez, en comparación con el 65% en 2010. Los españoles (93%), panameños (87%) y puertorriqueños (83%) tuvieron los porcentajes más altos de dominio del inglés, mientras que los hondureños (48%), guatemaltecos (48%) y salvadoreños (53%) tuvieron los porcentajes más bajos. La proporción de mexicanos que hablan inglés con fluidez (71%) es similar a la de los latinos en general.

La composición de la población hispana varía ampliamente en las principales áreas metropolitanas. Los mexicanos comprenden más de dos tercios de los hispanos en las áreas metropolitanas de Los Ángeles y Houston, lo que refleja su mayoría entre la población hispana nacional. Pero esto no es una regla absoluta. Los puertorriqueños son el grupo más grande en el área metropolitana de Orlando, Florida, mientras que los salvadoreños son los más grandes en el área metropolitana de Washington, D.C. Los cubanos son el grupo de origen más grande en el área metropolitana de Miami.

La edad media de los latinos en Estados Unidos ha aumentado desde 2010. Los latinos tenían una edad media de 29 años en 2017, comparado a 27 en 2010, pero muy por debajo de la media nacional de 38 años de la población general de Estados Unidos. De los 15 grupos de origen latino más grandes, los cubanos y argentinos tenían las edades medias más altas, con 40 y 39 años, respectivamente. Mientras tanto, los mexicanos (27) y guatemaltecos (28) eran los grupos más jóvenes.

Los venezolanos tienen la mayor proporción de inmigrantes con una licenciatura. Alrededor del 16% de los latinos mayores de 25 años tienen un título universitario o superior, un aumento del 13% con respecto al 2010, pero inferior al total de la población de Estados Unidos (32%). Los venezolanos (55%) y los argentinos (43%) son los inmigrantes con mayor educación formal, mientras que los guatemaltecos (10%) y salvadoreños (10%) tienen los porcentajes más bajos. Todos los grupo de origen ha visto este porcentaje aumentar desde 2010.

Las condiciones económicas de los latinos varían ampliamente según el grupo de origen. Los argentinos tenían el ingreso medio más alto del hogar, con USD 68.000, casi USD 20.000 más que el promedio general de los latinos (USD 49.010). Los hondureños tenían el ingreso medio más bajo con USD 41.000.

Más de la mitad de los hispanos en los Estados Unidos son de origen mexicano. Los mexicanos, el grupo de origen hispano más grande del país, constituían 36.6 millones, o el 62% de la población hispana en 2017.

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