Economía Hoy

La planta de ensamblaje de General Motors (GM) en Silao, en el corazón automotor de México, produjo más de 400,000 camionetas en 2017 y es pilar del lanzamiento de una nueva generación de Chevrolet Silverado. Pero ahora, esa fábrica y sus ganancias están riesgo.

Cerca de 200 mil empleos directos e indirectos dependen del sector automotor en Guanajuato. Se estima que el 46% de las camionetas pickup de México se producen en la región.

El complejo de fabricación de GM en Silao es parte de una red de fábricas propiedad de GM y sus proveedores que se extiende también a Canadá y Estados Unidos y es una de las tres principales plantas de ensamblaje para la próxima generación de grandes camionetas y utilitarios deportivos de GM.

Los motores para camiones ensamblados en Silao provienen de las fábricas de GM en Estados Unidos. En total, GM dijo que tiene más de 5,000 empleados en las plantas estadounidenses con trabajos vinculados a la producción en Silao.

En Norteamérica, las operaciones de GM se encuentran principalmente en Estados Unidos, donde hay 40 fábricas que se comparan con las cuatro de México. Los planes de la automotriz para construir la próxima generación de camionetas Silverado y componentes relacionados en México están demasiado avanzados como para revertir el rumbo en el corto plazo sin perder dinero, dijeron expertos y funcionarios de la compañía.

El jefe de compras globales de GM, Steve Kiefer, dijo a Reuters que los proveedores del programa de camionetas también han realizado inversiones considerando la producción que cruza la frontera entre Estados Unidos y México. “La capacidad instalada es tal que sería prohibitivo hacer grandes cambios”, dijo.

Funcionarios de Estados Unidos, Canadá y México tienen previsto reunirse en Montreal la próxima semana para la sexta y ronda de conversaciones para actualizar el TLCAN.

“Seguramente habrá una negociación (del TLCAN) positiva. No creemos que esto vaya a llegar a una situación destructiva porque finalmente es un perder perder”, dijo Alfredo Arzola, jefe del cluster automovilístico de Guanajuato.

Durante los primeros 10 meses de 2017 GM, Fiat Chrysler, Nissan y Toyota exportaron casi 700,000 camionetas desde México, principalmente a Estados Unidos, de acuerdo con los datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Los ejecutivos de GM enfatizaron en que el 80 por ciento de las camionetas que comercializan en Estados Unidos son de fabricación estadounidense. En caso de un colapso del TLCAN, los fabricantes de automóviles podrían eventualmente cambiar la producción de camionetas a Estados Unidos y traer vehículos compactos y SUV a México, dijeron expertos y funcionarios de la industria.

“GM tiene cierta flexibilidad (…) de volver a hacer puras camionetas utilitarias, como el Suburban”, dijo un funcionario mexicano. Bajo ese escenario, las exportaciones mexicanas de camionetas todoterreno a los Estados Unidos evitarían el fuerte impuesto y estarían sujetas a un arancel de solo un 2.5 por ciento. Fiat Chrysler dijo que usará la planta mexicana, en donde ahora construye camionetas, para ensamblar un vehículo comercial destinado a los mercados globales, aprovechando los acuerdos de libre comercio de México.