La comercialización de celulares usados y aparentemente de procedencia ilícita, cuyos vendedores no entregan factura o garantía a sus clientes, permanece sobre la avenida 8 Poniente entre las calles 9 y 11 Norte, a la vista y bajo el conocimiento de muchos. Luego de casi dos semanas de que El Sol de Puebla le insistiera a las corporaciones de seguridad y la Secretaría de Gobernación, sobre las acciones que se están realizando para combatir dicha comercialización, ayer durante rueda de prensa celebrada en la Fiscalía General del Estado, se obtuvo una respuesta en la que se aseguró que se están llevando a cabo las investigaciones correspondientes y que en próximos días el sector de Comercio estará realizando acciones importantes al respecto.

 

Son poco más de las 12 horas y la avenida 8 Poniente, de la calle 5 de Mayo a la 9 Norte luce sin ambulantaje; policías municipales a bordo de motocicletas y agentes de vialidad patrullan la zona.

 

Todo cambia precisamente al pasar de las calles 9 y 11 Norte.

 

“¿Cómo cuál amiga, qué modelo le interesa? Véale sin compromiso”, se les escucha pronunciar a hombres y mujeres parados sobre la banqueta en la citada avenida. No son vendedores de ropa, ni de zapatos, es gente comercializando teléfonos móviles, de uso, con chip integrado y “liberado”, sin cargador ni factura, y garantía únicamente de palabra.

 

Esta reportera se detiene para conocer los precios y modelos de celulares que se ofertan  sobre carpetas, cartones o hasta mesas pequeñas fáciles de desmontar. Uno de los comerciantes asegura tener celulares desde 700 hasta 6 mil pesos, este último precio para el caso de los móviles con tecnología de última generación.

 

Jóvenes, mujeres y hombres adultos llegan a buscar modelos específicos, piden que les pruebe que el celular esté en perfectas condiciones, pero no sólo eso sino también que no se encuentre bloqueado, por lo que uno puede checar el menú y todas las funciones del teléfono móvil.

 

Mensajes de texto y Whatsapp acumulados, todavía son visibles sobre las pantallas de algunos celulares. El recorrido continúa y sobre la marcha puede observarse a otros vendedores sentados en la entrada de algunos locales.

 

“¿Qué buscaba damita, algún modelo en específico, Samsung, Sony, I Phone? Todo barato”, dice otro comerciante, sin temor a ser escuchado.

 

La caminata sigue pero los próximos vendedores son más precavidos y lucen más desconfiados, prefieren únicamente exhibir la mercancía y dejar que la persona interesada se acerque a preguntar. Ahora se tratan de teléfonos más deteriorados, con el protector o la pantalla estrellada de forma parcial o completa.

 

En este caso el costo tendría que ser más barato, sin embargo, los comerciantes hacen gala de su sentido de convencimiento. “Sí está trabajando y está jalando bien, aunque esté maltratado le conviene”, es como un hombre de entre 45 y 50 años de edad, tatuajes y tez morena, intenta convencer a su clienta para que adquiera el celular.

 

Al final del recorrido se detectaron entre 10 y 15 vendedores de teléfonos usados, sin que se observara en esas dos cuadras la presencia de personal de Comercio Interior, policías municipales o estatales pese a que a una calle de distancia, sobre la avenida 10 Poniente, se encuentra la Academia de la Policía Estatal.

 

En otro día más de recorrido por la misma zona, ahora sí se encontró a elementos policíacos, en este caso del municipio, pero no haciendo ningún  tipo de operativo sino preguntando por el precio de celulares usados y carcajeándose con los vendedores de dicho producto.

 

Al respecto, El Sol de Puebla preguntó con las Secretarías de Seguridad Pública Municipal y Estatal, así como con la Fiscalía General del Estado y la Secretaría General de Gobierno Municipal, sobre qué acciones se están haciendo para combatir la venta de celulares usados y sin factura. Y aunque en primera instancia la SSPTM señaló que era un asunto de “Comercio y Movilidad” al tratarse de la venta de productos en la vía pública y la regulación de lo que se comercializa, y de que por su parte ni la SSPE, la FGE, ni la Secretaría de Gobernación dieron respuesta alguna, ayer Gustavo Huerta Yedra, director de la Agencia Estatal de Investigación, dijo que se están ubicando objetivos, pero además se le está dando seguimiento a la cadena de comercialización de celulares robados; adelantó que en breve darán  a conocer algunos resultados.

 

“El sector Comercio va a hacer algo importante, por supuesto que el tema está dentro de los objetivos del grupo de Gobernación”, afirmó el funcionario.

Texto publicado originalmente por: Diario Cambio