El día de hoy el alcalde Luis Banck Serrato rendirá su segundo informe de labores, en medio de claroscuros propios de gobernar la cuarta ciudad más importante del país.

En positivo, resalta la construcción de calles que interconectan a las colonias con avenidas principales, así como el mejoramiento de luminarias y cámaras de seguridad.

A su vez, el edil capitalino optó por concentrarse en generar reuniones vecinales y estar de forma permanente cerca de la gente. Este activismo lo posicionó de tal forma que se hizo merecedor de figurar como un plan B del morenogalicismo para la gubernatura, y que en su momento tomó fuerza.

Hasta hace algunos días se especulaba con la posibilidad de que pudiera competir por un escaño, cosa que tampoco sucedió.

Luis Banck no es un político común y corriente, ha demostrado que a pesar de su amistad con Moreno Valle y el ostentar el cargo que hoy tiene, gracias a él, tiene claro que su labor es la ciudad, y en virtud de ello, ha trabajado.

 

Su asignatura pendiente y que sigue siendo el dolor de cabeza que enfrentamos todos los días los ciudadanos, es la inseguridad.

El alcalde no ha podido reducir el número de asaltos en casa habitación y el robo en vía pública; por el contrario, cada día hay más casos y no se ve para cuándo pueda bajar esta oleada delictiva.  La respuesta de los cuerpos policiacos sigue siendo tardía, a pesar de que su  Secretario de Seguridad Pública, Manuel Alonso, afirme  lo contrario.

Llama la atención que este segundo informe sea en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, una de las juntas que más hechos delincuenciales ha reportado. Probablemente el mensaje que emita desde uno de sus focos rojos, sea precisamente un ataque frontal hacia este cáncer que carcome la vida de la ciudad.

Ojalá no se quede sólo en buenos deseos y el alcalde cumpla con una de sus principales labores dentro de una ciudad tan compleja, sin excusas, sin tintes partidistas ni electorales.

Por otra parte, será interesante ver quiénes asistirán a este informe. Sobre todo por el golpeteo interno que hay en el PAN, que, a pesar de contar con la candidatura a gobernador para el morenogalicismo, sigue sin poder limar asperezas con el precandidato presidencial, Ricardo Anaya Cortés.