Entre 5 a 15 años tarda en regenerase la tierra afectada

 

 

 

  • Productores se quedan solos y sin apoyo del gobierno y paraestatal

 

Por: Renata Vázquez

En 2017 los derrames por el robo de combustible afectaron 200 hectáreas de tierra fértil, en su mayoría hortalizas, ejotes, cilantro, zanahoria, café cereza y alfalfa verde; a pesar de esto, no se cuenta con  un seguro por parte de la Federación para solventar los daños a estos cultivos y apoyar a los productores que viven en los municipios del denominado Triángulo Rojo, reveló el delegado Federal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en Puebla, Hilario Valenzuela Corrales, quien agregó que los predios, en su mayoría, son de los municipios de Tepeaca, Quecholac, Acatzingo, Palmar de Bravo y Tecamachalco.

Explicó que, en la búsqueda de ductos para ordeñarlos, se riega la gasolina, lo cual deja la tierra inservible, dijo que esto ha afectado a 25 productores, además de que cinco pozos de agua de los mantos acuíferos resultaron dañados, por lo que tras recorrer la zona en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se autorizó que se removieran.

Valenzuela Corrales no señaló el monto al que ascienden estás pérdidas en los cultivos: “Es un caso muy especial que se ha presentado en la zona del huachicol, no tenemos impactos importantes, lo hemos trabajado con ellos, y tampoco está considerado dentro del seguro porque es una cosa extraordinaria, el seguro cubre en caso de terremotos o cosas por el estilo”.

Por su parte, Mauricio Mora Pérez, gerente de la Fundación Produce Puebla A. C., aseguró, existen tecnologías de recuperación de suelos afectados y contaminados por combustible, los cuales tardan en regenerarse de cinco hasta 15 años. Indicó que es una afectación muy grave, sobre todo para los pequeños agricultores, al dañar su patrimonio, reduciendo así su producción hasta en un 50 por ciento.

“Fundamentalmente, el daño ocurre con microbiología del suelo, ocurre con la materia orgánica del suelo; para recuperarla hay que empezar por eliminar los residuos que quedan de combustible, eso lo hacen con bacterias que universidades y centros de investigación han desarrollado, pero el proceso para volver a la fertilidad que tenía el suelo es de cinco a 15 años”, explicó Mora Pérez.

Reconoció que, ante estos derrames, no existe una protección económica inmediata que salvaguarde a los agricultores, por lo que tienen que buscar financiamiento en la Secretaría del Medio Ambiente o Sagarpa, y en caso de que se los brinden,son capitales muy bajos, debido a que les otorgan un 20 por ciento del costo de producción de su hectárea.

Mora Pérez hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que consideren la necesidad de recuperación de la fertilidad de los suelos en forma inmediata: “Que haya programas y capitales destinados a recuperar urgentemente la salud de los suelos, así también, a reincorporar materia orgánica”.

Cabe recordar que en 2017 se dio a conocer que alrededor de 300 ejidatarios y productores en Puebla fueron afectados por los incendios y derrames de petróleo, mismos que exigieron al director de Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González Anaya, la entrega inmediata de las indemnizaciones correspondientes por los daños ocasionados a sus tierras en los últimos siete años.

 

 

Por su parte, Cecilia García, directora General de la asociación civil Anauatlali Pro Derechos de la Propiedad Rural y representante de los afectados, señaló en un comunicado de prensa que, pese a las reiteradas peticiones que se han hecho a la paraestatal para que resarza económicamente a los afectados desde 2010, las autoridades han hecho caso omiso.

Por lo anterior, exigió a González Anaya el pago de las indemnizaciones a los campesinos de Palmarito, Santa María Magdalena, Benito Juárez, Tepeaca, Acajete, Quecholac, los ejidos poblanos más dañados por el delito de robo de combustible.

Además, denunció la falta de atención a los afectados, ya que la asociación ha mantenido reuniones de trabajo con Pemex desde hace 17 años, pero a la fecha, y con una Reforma Energética encima, siguen ausentes las respuestas y las indemnizaciones millonarias a los afectados.

Aseveró que el mantenimiento a los ductos de Pemex ha provocado incendios, derrames y daños a cultivos en al menos 20 hectáreas, afectando a aproximadamente 300 ejidatarios y 120 productores.

Cabe recordar que Pemex reportó durante el 2015 la detección de 815 tomas clandestinas a lo largo de 23 municipios en Puebla, la mayoría encontrados en la ruta Orizaba-Ciudad de México, representando así el 68 por ciento de las tomas clandestinas registradas en el estado.