Es totalmente deleznable que existan tunde-teclas que se autodenominan periodistas y, que en un afán voraz de atraer la atención hacia su portal (Contraparte Mx), recurran a la violencia política de género.
Nos referimos al abominable video que publicó el día de ayer el mercenario más grande que tiene el periodismo poblano: Fabián Gómez.
Este impresentable sujeto, se refirió de manera vulgar -muy a su estilo- con los descalificativos de “golfa” y “promiscua” hacia Violeta Lagunes, aspirante a la presidencia municipal de Puebla.

Es inadmisible que en una sociedad que cada día lucha por la cerrar la brecha entre mujeres y hombres, que da pasos acelerados para acabar con la violencia de género, existan quienes proliferen este tipo de descalificativos.
El ejercicio periodístico serio dista mucho del particular estilo de “comunicar” que ejerce Fabián Gómez, seguramente no tiene claro el concepto de ética, y mucho menos cuando va acompañada de la palabra periodismo.

Labor que muchos hacemos con profundo respeto y responsabilidad, no viendo al gremio como una pistola para asaltar a los políticos y a cuanto personaje incauto pueda caer en tus amenazas. Periodismo no tiene nada que ver con el “chayote”, del cual eres profundamente adicto.
Señor Gómez, ha logrado en pocas horas lo que pocos pueden, unir a todos los actores políticos y sociales en su contra y exigir que nunca más existan sujetos como usted dirigiendo un medio de comunicación.

Por dignidad -aunque claramente que careces de ella-, deberías abandonar Puebla y dedicarte a otra cosa, definitivamente el periodismo no debe ser nunca más una de tus actividades.

La ofensa no sólo la propinaste a Violeta, la hiciste a todos los poblanos que no nos sentimos identificados con seres mezquinos como tú.
Como medio y como ciudadanos, te exigimos una disculpa pública hacia la afectada y hacia el gremio periodístico, nuestra labor se ve profundamente mancillada con tus dichos despreciables, mismos que sólo reflejan la calidad de ser humano que eres.

Nos sumamos a la iniciativa que realizaron en Change.org e invitamos a usted, lector, que hagan lo propio para que nunca más la violencia política de género sea un recurso que los charlatanes del periodismo utilicen.