El exsenador insta en una carta pública al Primer Mandatario a retractarse de acusaciones que lo señalan de pertenecer a un grupo financiado por el gobierno de Estados Unidos

 

El excandidato presidencial panista, Diego Fernández de Cevallos, emplazó hoy al presidente Andrés Manuel López Obrador a que lo invite a su conferencia mañanera para debatir ahí sobre los “delitos graves” de los que le acusa.

De no retractarse y no permitirle responder en el mismo espacio de las conferencias matutinas “yo daré un paso adelante, y usted resultará simplemente un difamador cobarde que denigra México en la presidencia”, advirtió el ex legislador del blanquiazul.

El jefe del Ejecutivo federal insistió hoy en su conferencia en que el llamado “jefe Diego” ha cometido ilícitos de gravedad, por lo que en Twitter éste le retó a fijar fecha y hora para presentarse a oír las acusaciones de frente, y rebatir las pruebas que en su caso presente el mandatario.

Apenas el pasado 5 de marzo, López Obrador presumió que le ganó al panista un debate en Televisa hace 20 años, en marzo del 2000, cuando él era candidato al gobierno del Distrito Federal (hoy CDMX), y su oponente, abanderado al Senado.

Ganar ese debate catapultó a López Obrador en la política nacional.

Fernández de Cevallos abrió su cuenta de Twitter en febrero de este año, y a través de él rebate y realiza comentarios sobre lo que se dice en las conferencias presidenciales matutinas.

Hoy miércoles, tras escuchar a López Obrador señalarlo de cometer delitos, el panista difundió una carta para señalar los dos delitos graves de los que se le acusa: “Que estoy vinculado a un grupo opositor a su gobierno que recibe fondos del gobierno estadounidense, y que nos proponemos evitar que los recursos públicos se apliquen en beneficio de los mexicanos más pobres”.

El segundo, “que yo participé como abogado en una maniobra legal e inmoral, que tuvo como consecuencia de la devolución tramposa de muchos miles de millones de pesos de impuestos, en beneficio de una empresa refresquera”.

“Por la gravedad de los hechos que me imputa, y porque usted utiliza instalaciones y recursos públicos para denigrarme, señale día y hora en que habré de presentarme en Palacio Nacional para escuchar de su voz tales cargos y las pruebas que los sustenten, dándome la oportunidad de responderle”, expone el exlegislador en la misiva.

Le dice el llamado “Jefe Diego”, quien en 1994 fue candidato presidencial: “De obsequiar mi petición, quedará como hombre y gobernante que sostiene y justifica su palabra; en caso contrario, y si no se retracta, yo daré un paso adelante, y usted resultará simplemente un difamador cobarde que denigra a México en la presidencia”.

 

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