“Sé cómo hacer frente a la vida adulta, pero esto me hace feliz”. Amante del mar, David Moreira, un brasileño de 22 años, sueña con ser una sirena y todos los fines de semana viaja a la playa para ponerse una cola y vivir como tal.

El joven se inspiró en el personaje de la película de Disney y hace lo posible por parecerse a Ariel, por ello decoró su recámara como temática de “La Sirenita”. Y aunque muchas personas se burlan de él, asegura que es lo que lo hace feliz. 

Para David, quien forma parte de la comunidad LGBTI, meterse al agua y nadar como la criatura marina mitológica es una experiencia de tranquilidad que lo hace sentirse otra persona.

Texto publicado originalmente por: SDP Noticias