Eduardo Sánchez

Derroche de recursos y la pérdida del registro son algunos de los problemas que enfrenta el Partido Nueva Alianza a nivel nacional, y el Estado de Puebla no fue una excepción, pues la Dirigencia Estatal siguió el mismo camino y sólo compitió por la derrota, dejando de lado a muchos maestros interesados en el ámbito político. Uno de los personajes más representativos en el Estado y que menos hicieron para el partido fue Emilio Salgado Néstor, dirigente estatal del Panal, quien decidió acaparar un espacio en la terna para el Senado. De acuerdo con algunos columnistas locales, su derrota era predecible, sin embargo, no fue impedimento para que el ex dirigente de la Sección 23 del SNTE, decidiera sumarse a la contienda y gastarse más de un millón de pesos en su campaña. Desde su llegada a la cabeza del partido a nivel local, se esperaban cambios significativos para el magisterio, como la apertura de espacios en la política, pero esta situación nunca vio la luz, pues varios maestros del estado terminaron fuera de la jornada electoral. El día del registro de candidatos a diputados locales, en la lista se encontraban algunos maestros de la Sección 23, pero, sin aviso alguno, fueron sustituidos por sus iguales de la Sección 51, de quienes se presumía, nunca pensaron en ganar. Aunado a esto, existió una imposición para colocar a Alejandro Romero Carreto como candidato a la gubernatura líder sindical de los trabajadores del Ayuntamiento, siendo un personaje completamente ajeno al magistrado Carreto abandonó la contienda a pocos días del primer mes de campaña, representando un derroche de gastos que ascendió a los 41 mil 384 pesos, de los cuales, cuatro mil fueron donaciones de simpatizantes.

Bajo este marco, Emilio Salgado salió a defender la decisión del ahora ex candidato, argumentando que la principal razón fue la falta de recursos. El Consejo General del Instituto Electoral del Estado (IEE) aprobó, durante marzo, que el Panal obtuviera nueve millones 972 mil 273 pesos de prerrogativas. Otros candidatos también declinaron en su carrera por un puesto de elección popular, argumentando el mismo caso, entre los más afectados, fueron los maestros del SNTE, quienes terminaron por crear un frente y sumarse a Morena, dejando de lado al partido turquesa. A pesar de la falta de recurso, Emilio Salgado se gastó en su campaña un millón 843 mil 286 pesos, de los cuales, 566 mil 755 se invirtieron en publicidad, tanto en internet, radio, TV, así como en medios impresos y en espectaculares. Sin embargo, el gasto más representativo se vio reflejado en los operativos de la campaña, donde se gastaron un millón 276 mil 529 pesos. Estos gastos son reportados por partidos, de acuerdo al concepto de logística, planeación, seguridad privada, estudios de opinión o diagnósticos relativos a la preferencia electoral o posicionamiento de los candidatos y otros similares que sean utilizados o aplicados durante el periodo de las campañas electorales. Mismos que de poco le sirvieron al ex candidato al Senado, quien sólo realizó 10 eventos, dos de ellos, públicos, en los que logró juntar cinco mil 900 pesos en donaciones de simpatizantes; el resto de los eventos fueron privados. Asimismo, gracias a su campaña de gran inversión y de nulos resultados, logró obtener el último lugar en el resumen de votación del estado, con sólo 82 mil 77 votos que representan el 2.6 por ciento del total. En contraste, la fórmula ganadora de la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo más de un millón de votos. El partido tendrá que buscar el registro a nivel local para no desaparecer el próximo año, aunque está en riesgo de perder las prerrogativas, mientras que el Sindicato de Maestros enfrenta un duro periodo con incertidumbre por parte de dirigentes que logren simpatizar con los agremiados.