Aseguró que los comerciantes informales también tienen derecho al trabajo, incluso, aunque no paguen impuestos

Carolyne Rodríguez /@carolyne_rb

Bajo el argumento de que no discriminará a ninguna persona, la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, al igual que su titular de Gobernación, Catalina Pérez Osorio, justifica su inacción ante la presencia del comercio informal en la capital.

La edil usó como pretexto la crisis mundial sanitaria y económica que ha generado la pandemia por Covid-19 para tratar de evadir un cuestionamiento sobre que le heredará el problema del ambulantaje al próximo alcalde Eduardo Rivera Pérez.

“Hay que implementar acciones que les permitan derecho al trabajo, a que tengan un ingreso a los servicios esenciales que necesita la población”, aunque para la alcaldesa destinarles un espacio o reubicarlos no representa una estrategia.

La permisividad de Rivera Vivanco ha llegado a tal grado que, en algunas calles, como la 8 Oriente-Poniente, los informales se han adueñado de las banquetas e incluso un carril para el tránsito vehicular, contradiciendo sus propias palabras de una “ciudad incluyente”.

Afirma que se preocupa por la movilidad y que en Puebla capital hay ciclovías, las cuales también están invadidas por los informales, ya que en la 4 Oriente-Poniente y la 5 Norte-Sur los ciclistas no pueden pasar porque sobre ellas venden toda clase de productos y alimentos.

 

AMBULANTAJE PERMITIDO POR VIVANCO AHUYENTA AL TURISMO

A los turistas ya no les gusta el Centro Histórico de Puebla porque está invadido por vendedores ambulantes, informó el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del estado de Puebla, Manuel Domínguez Gabián.

Destacó que la presencia del comercio informal en la vía pública, en el corazón de la ciudad, está dañando al sector turismo, toda vez que las calles como la 6, 8, 10, 12 y 14 Poniente están invadidas de ambulantes y por las tardes esto empeora, volviéndolo intransitable.

Precisó que en este periodo vacacional ha recibido quejas y comentarios de parte de los huéspedes que visitan la capital, debido a que señalan que no pueden realizar sus recorridos por la calle 5 de Mayo y las aledañas, ya que esta zona está sin control por los informales.