Cuando el que crees el amor de tu vida te deja, hay diferentes sistemas neuronales en conflicto en tu cerebro, la neurociencia detalla que es como si te estuvieras enamorando pero al revés.

 

Un truene trae de vuelta a tu cerebro a esa etapa inicial de tu relación, cuando parece una obsesiónpues no hay lugar o circunstancia en la que no involucres a tu ex pareja. Esto desencadena actividad en las neuronas del núcleo caudado y el área ventral, mismas que responden a los efectos de la cocaína y la nicotina.

 

La activación de estas neuronas también libera grandes flujos de dopamina, un neurotransmisor que crea en el cerebro el deseo de tener más. Conforme avanza tu relación, esta necesidad disminuye, pero al romper, esa vieja dependencia regresa de inmediato.

Esa zona del cerebro sigue esperando su dosis de dopamina, sin embargo, al no obtenerla entra en una etapa de abstinencia, la misma que te hace hacer cosas estúpidas como llamar ebrio a tu ex las dos de la mañana.

 

De hecho, Lucy Brown, una neurocientífica de la Universidad de Medicina Einstein explica que el rompimiento del romance es más extremo que cualquier otra forma de rechazo social, pues este estímulo va ligado a la parte más primitiva del cerebro.

 

Además, los científicos han descubierto que el cerebro de un roto de corazón presenta actividad en las mismas zonas que controlan el estrés y el dolor físico. Así que ya lo sabes, el amor también es como una droga.