Redacción

Al más puro estilo del hampa en el norte del país, dos sujetos ingresaron a un domicilio de la colonia La Joya de esta ciudad capital para acribillar a un hombre y de pasó privar de la vida y dejar heridos a tres más, en un acto que a todas luces se trató de un ajuste de cuentas.

De esta manera dos hombres fueron asesinados y tres más resultaron lesionados, cuando un par de sicarios ingresó a un domicilio ubicado en la calle Diamante entre Zafiro y Esmeralda de la citada colonia y privó de la vida un hombre, sin importar que en ese instante se encontraban dentro del inmueble mujeres y niños.

Aunque las primeras versiones apuntan a que los homicidas llegaron en una camioneta de color negro, algunos testigos aseguraron que éstos habían llegado a bordo de una motocicleta, pero que hasta se desconoce el verdadero móvil de este mortal ataque.

Los hechos se registraron al filo de las 18:00 horas de este sábado, cuando según versión de algunos testigos y afectados de la familia, señalaron a los agentes del ministerio público que el propietario del inmueble de nombre Cándido Roberto  Coleote Jiménez, quien a su vez atiende una tiendita cerró sus puertas antes de las seis de la tarde, por la llegada de dos “visitas” originarias del estado de Veracruz a su casa.

A las afueras de su local y de su casa, en lo particular, se encontraba un mecánico arreglando su coche, mientras que ellos se reunían en el patio de la casa para degustar de los alimentos que la esposa de don Cándido había preparado.

Pero ya cerca de las seis de la tarde, el timbre de la casa sonó algo insistente. Un menor de 13 años se levanto de su lugar para ir abrir a la puerta, y al tener la hoja de la puerta a media abrir, dos sujetos armados ingresaron por la fuerza, ambos vestían de negro, y se dirigieron directamente a donde se encontraba un hombre que más tarde fue identificado como Mario Alberto Cruz Peña, de 43 años de edad a quien sin decir agua va, accionaron sus armas en contra de este hombre que terminó tendido en el piso, sin vida en medio del pánico y gritos del resto de los presentes en la comida.

Al menos unas 10 personas se encontraban en el lugar y como pudieron buscaron refugio donde fuera. Tras acribillar a este hombre, los sicarios se disponían a huir y en su paso se toparon con Don Cándido al que le pegaron un tiro en la pierna derecha, mientras el otro asesinó hería a quien más tarde dijo llamarse Ulises Sánchez Rivera, de 17 años de edad a quien le dispararon en el costado derecho del tórax con perforación de entrada con salida. Ya casi al alcanzar el umbral de la puerta los asesinos se toparon con Óscar Vázquez Muñoz, de 45 años, quien  intentó resguardase en un cuarto, pero al ser descubierto, los sicarios lo dejaron mal herido con  un balazo en el costado derecho del tórax.

 

Una vez afuera, los sujetos abordaban el vehículo en el que habían llegado a esa casa, se dan cuenta de que el mecánico que reparaba el auto de don Cándido los estaba viendo, pero para callarlo, estos le dispararon en varias ocasiones y es así como privan de la vida a Daniel Trinidad Cruz, de 32 años.

Pese a lo anterior y a la llegada de los cuerpos de seguridad que fueron alertados por otros testigos y vecinos, estos no lograron dar con el paradero de los asesinos durante el operativo que montaron.

Hasta el momento, las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE), no han fijado una postura sobre estos hechos.