El gobierno de EE UU declaró este domingo un estado de emergencia regional tras un ciberataque a la mayor red de oleoducto del país, que la dejó inactiva desde la noche del viernes

 Se trata del Oleoducto Colonial, considerado el mayor sistema de gasoductos de ese país, el cual fue sometido a un pirateo altamente sofisticado el pasado viernes, lo que llamó la atención sobre la amenaza de ataques informáticos para empresas y la infraestructura

LA IMPORTANCIA DEL ATAQUE radica en que la línea transporta el 45% del suministro de diesel, gasolina y combustible para aviones de la costa este, que permaneces aún cerrada

 El precio del petróleo subió, luego de que el importante operador estadounidense Colonial Pipeline sufrió un ataque informático que obligó al cierre de ductos de combustible, generando preocupación por una suspensión de los suministros y eventuales aumentos en los costos de extracción

“Si los ductos van a estar fuera de operación por un cierto tiempo, esto podría tener efectos importantes en el mercado petrolero, no sólo para Estados Unidos sino también para Europa”:

Carsten Fritsch, analista de Commerzbank

 

ESTADOS DE EE UU, AFECTADOS.- Transportarán el combustible por carretera a18 entidades afectadas. La medida incluye a Alabama, Arkansas, Distrito de Columbia, Delaware, Florida, Georgia, Kentucky, Luisiana, Maryland, Misisipi, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Pensilvania, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Virginia.

BBC

Un grupo de piratas informáticos desconectó por completo y robó más de 100 GB de información del Oleoducto Colonial, que transporta más de 2,5 millones de barriles por día, el 45% del suministro de diésel, gasolina y combustible que consumen los aviones de la costa este.

Analistas del mercado petrolero indican que, como consecuencia, es probable que los precios del combustible aumenten entre un 2% y un 3% el lunes, pero el impacto será peor si el “apagón” del oleoducto se prolonga por mucho más tiempo.

EE.UU. trabajaba en restablecer el servicio, pero ante las continuas fallas de las líneas principales, el gobierno decidió decretar el estado de emergencia para facilitar el transporte del combustible por otros medios, principalmente carretera.

“Dicha emergencia es en respuesta al cierre inesperado del sistema de oleoductos Colonial debido a problemas de la red que afectan el suministro de gasolina, diésel, combustible para aviones y otros productos refinados del petróleo en estados afectados” explicó en la declaración del Departamento de Transporte.

El estado de emergencia abarca 18 estados del país y levanta las restricciones horarias existentes para el transporte de combustible por carretera.

¿Qué se sabe del ciberataque?

 

Este lunes el FBI confirmó que el ataque cibernético fue causado por un grupo de hackers llamado Dark Side, que se infiltró en la red de Colonial.

Horas antes, el propio grupo criminal -que se cree opera desde países de Europa del Este- publicó un mensaje en internet en que el afirmaban que su objetivo es meramente económico y negaron tener vinculación con algún gobierno.

“Somos apolíticos, no participamos en geopolítica”, escribieron. “Nuestro objetivo es conseguir dinero, no crear problemas para la sociedad”, apuntaron.

El viernes pasado, poco después de conocer sobre el ataque, Colonial desconectó ciertos sistemas para contener la amenaza. “Estas acciones detuvieron temporalmente todas las operaciones del oleoducto y afectaron algunos de nuestros sistemas de tecnológicos, que estamos activamente en el proceso de restaurar”, dijo la empresa.

La compañía energética indicó en un comunicado que estaba trabajando con fuerzas del orden, expertos en seguridad cibernética y el Departamento de Energía para restaurar el servicio.

En el comunicado, precisó que aunque sus cuatro líneas principales permanecen fuera de servicio, algunas líneas laterales más pequeñas entre las terminales y los puntos de entrega ya están operativas.

“Estamos en el proceso de restaurar el servicio a otros laterales y volveremos a poner en línea nuestro sistema completo solo cuando consideremos que es seguro hacerlo y en total cumplimiento con la aprobación de todas las regulaciones federales”, aclaró.

El analista independiente del mercado petrolero Gaurav Sharma le dijo a la BBC que como consecuencia del ataque ahora hay mucho combustible varado en las refinerías de Texas.Con la declaración de emergencia, los productos petroleros se podrán enviar en camiones cisterna hasta Nueva York, pero esto no sería suficiente para igualar la capacidad del oleoducto.”A menos que lo resuelvan el martes, están en un gran problema”, afirma Sharma.

“Las primeras áreas en verse afectadas serían Atlanta y Tennessee, luego el efecto dominó llegará hasta Nueva York”, consideró.El ciberataque tiene lugar en un momento en que las reservas estadounidenses están disminuyendo y la demanda, especialmente de combustibles para vehículos, está aumentando a medida que los consumidores regresan a las carreteras y la economía estadounidense intenta sacudirse de los efectos de la pandemia.

¿Cómo ocurrió el ataque?

 

Según Digital Shadows, una empresa de ciberseguridad con sede en Londres que rastrea a los ciberdelincuentes globales, el ciberataque se produjo porque los hackers encontraron cómo filtrarse al sistema por el alto número de ingenieros que acceden de forma remota a los sistemas de control del oleoducto.

James Chappell, cofundador y director de innovación de Digital Shadows, cree que DarkSide consiguió detalles de inicio de sesión a partir de programas de acceso remoto, como TeamViewer y Microsoft Remote Desktop.

La investigación inicial de Digital Shadows sugiere que los hackers tengan su sede probablemente en un país de habla rusa.

 

Arreglo del oleoducto, prioridad para EE UU

La Casa Blanca estaba trabajando de cerca con Colonial para ayudarle a recuperarse. La secretaria de Comercio, Gina Raimondo, dijo que el arreglo del oleoducto es la mayor prioridad de la administración de Joe Biden y que Washington trabaja para evitar interrupciones severas del suministro.

El Brent ha ganado un 33% este año, debido a recortes de suministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, y al relajamiento de las restricciones por el coronavirus en Estados Unidos y Europa.

Los legisladores estadounidenses pidieron protecciones más fuertes para la infraestructura energética crítica del país y la Casa Blanca ha convertido el reinicio de la red de combustible en una prioridad, con un grupo de trabajo federal para evaluar el impacto y evitar interrupciones más graves.

Es probable que el sureste del país sea el primero en ver aumentos de precios entre los distribuidores minoristas, ya que la demanda muestra alzas mientras los conductores intentan llenar sus tanques de gasolina. El sureste es el más dependiente del ducto de combustible y tiene menos alternativas que los estados de más al norte. En cierres anteriores, los precios se han disparado.

“Mi mayor preocupación, en lo que respecta al consumidor, es que se acabe con el suministro de gasolina en las estaciones de servicio, lo que agravaría aún más lo que está sucediendo en las terminales”, dijo Andrew Lipow, presidente de la consultoría Lipow Oil Associates LLC.

Si bien la investigación del gobierno sobre el ataque se encuentra en sus primeras etapas, un exfuncionario estadounidense y tres fuentes de la industria dijeron que se sospecha que los autores son un grupo de ciberdelincuentes llamado DarkSide.

Expertos en ciberseguridad dijeron que el grupo parece estar compuesto por ciberdelincuentes veteranos enfocados en exprimir la mayor cantidad de dinero posible de sus objetivos.