El caso tuvo lugar en Australia, donde Bobby recibió violencia física y sexual por parte de su tío político

Por: Jesús Ignacio Badillo López

En septiembre de 2014 los padres de Bobby, un bebé de tan sólo 7 meses, dejaron al menor con su tía-abuela mientras ellos se ocupaban de otras cosas, confiando en el cuidado que le darían, le dejaron toda una tarde con ella y su pareja, Andrew Nolan. Horas después, cuando le fueron a recoger, encontraron a Bobby con graves señas de violencia, mordidas por todo el cuerpo, les ojos ensangrentados, además de que sus genitales se encontraban magullados.

Andrew Nolan, durante su declaración, dijo haberse dormido y que, mientras tomaba su siesta, alguien entró y violentó al menor. Debido a diversas contradicciones en sus declaraciones, Andrew fue apresado sin derecho a fianza y, 3 años después de haber cometido su delito, decidió confesar; sin embargo, la vida del menor no fue la misma desde ese instante. Bobby, a causa de la violencia que sufrió, quedó con daño cerebral, su vista decreció considerablemente y debido a la brutalidad con la que fue tratado, quedó tetraplégico.

Hoy, Andrew permanece en la cárcel sin derecho a fianza, Bobby tiene 3 años y, a pesar de las adversidades que dicha experiencia causó en su salud, no deja de la do las ganas de seguir adelante.