Huffignton Post

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) denegó un llamamiento humanitario para mantener a David Chávez-Macías en Estados Unidos, quien fue deportado a México a pesar de padecer un extraño trastorno genético. Chávez-Macías fue detenido en 2013 por una violación de tránsito de rutina, que dio lugar a una orden de deportación. Se le concedió una suspensión de deportación en agosto pasado, pero le dijeron en febrero que tenía un mes para prepararse para abandonar el país. Los oficiales de ICE le colocaron un brazalete en el tobillo, y apareció en la oficina de ICE en Reno, Nevada, el viernes pasado para entregarse. Él estaba en un avión ese mismo día, relató su abogado Dee Sull. Su esposa, que actualmente está solicitando la ciudadanía estadounidense, y sus cuatro hijos, los cuales son beneficiarios con el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, permanecerán en Estados Unidos. Sull, quien comenzó a representar a Chavez-Macías la primavera pasada, esperaba poder apelar su deportación por razones humanitarias, dada la gravedad de su enfermedad y la dificultad que podría enfrentar para encontrar tratamiento cerca de su ciudad natal, Aguascalientes, México. Chávez-Macías sufre del síndrome de Marfan, un trastorno genético que le ha causado complicaciones cardiacas graves durante muchos años.