Una menor de 14 años de edad con discapacidad fue discriminada y se quedó sin clases tres meses, luego de que la inspectora escolar en Xochimilco, Bertha Rosas Paredes, pusiera trabas y alargara su inscripción sin razón alguna, denunció su madre Cruz Ramírez Vázquez.

 

En entrevista, la señora Ramírez, quien padece poliomielitis, señaló que desde el 23 de agosto pidió el cambio de turno de su hija de vespertino a matutino en la Escuela Secundaria Número 341, debido a que en la tarde dejó de trabajar el maestro de educación especial.

 

Sin embargo, indicó, pasaron días y no recibió respuesta por parte de la inspectora, pues a pesar de que ésta la hacía asistir al colegio para supuestamente darle informes sobre el trámite de su hija, sólo la “hacía perder el tiempo”; de acuerdo con la señora Cruz, quien asegura que la Lic. Bertha Rosas Paredes las discriminó por tener discapacidad.

 

“Pienso que ella no quiso apoyarme a mí con mi niña y nos discriminó a las dos, porque yo tengo discapacidad y también la niña. Yo pienso que no quiso ayudarnos o que le caímos mal; a ella no le intereso el caso. (…) Yo pasaba perdiendo el tiempo y dejando lo mío y bien difícil porque no puedo caminar y ella me hacía ir para nada”, denunció.

 

En el periodo que Saraí no asistió a clases, su madre la llevó al puesto de dulces que tiene en el centro de Xochimilco, pues en su condición de madre soltera, no podía dejar de ir a trabajar, ya que ella es el único sustento de su familia.

 

“La tenía yo conmigo, no la recibían, en ningún horario tenía lugar ella. Estuvo conmigo en el puesto, (me la llevaba) de la casa al puesto y del puesto a la casa, así estuvimos todo ese tiempo que estuvo sin clases. Fue muy difícil”, precisó.

 

Logra inscripción

 

Ante la situación que vivía con su hija, la señora Cruz  decidió a ingresar una queja al buzón escolar el 31 de octubre de 2017, lo que ocasionó que un día después, la inspectora Rosas Paredes fuera a buscarla al centro de Xochimilco para darle la noticia que su hija ya podía ser inscrita en segundo grado.

 

Sin embargo, de acuerdo con documentos emitidos por la Dirección Operativa 6, que preside Juan Pablo Castellanos, el cambio ya había sido autorizado desde el 14 de septiembre; es decir, un mes y medio antes de que Rosas Paredes le notificara de la aprobación.

 

“A dicho respecto, se le expresa que a su menor hija se le autorizó en forma oficial la inscripción segundo grado, turno matutino, en la Escuela Secundaria de referencia, desde la fecha 14 de septiembre de 2017, mediante el oficio sin número emitido por el Departamento de Integración Programática de esta Dirección Operativa Número 6”, menciona el escrito que fue enviado a la madre de Saraí para informarle de la inscripción.

 

A pesar de esto, el 12 de diciembre la madre de Saraí recibió un correo de dicha dirección para que se presentara en las oficinas ubicadas en Calzada del Hueso, con “la finalidad de tratar asuntos relacionados con la inscripción de su hija”, sin tomar en cuenta las dificultades que tiene la señora para desplazarse.

 

Por todo esto, la menor quedó sin clases más de tres meses por motivos aún desconocidos por su madre, pues la inscripción quedó formalizada hasta el 22 de noviembre del año en curso, cuando la petición de cambio se hizo desde el 23 de agosto de 2017.

Texto publicado originalmente por: Diario Cambio