Exclusivas Puebla

Un nuevo capítulo de opacidad y escándalos dentro de la Auditoría Superior del Estado (ASE), representada por Francisco Romero Serrano, se escribe, pues, desde su arribo el año pasado al órgano fiscalizador en Puebla, se ha visto envuelto en una serie de escándalos en materia de transparencia.

Esta casa editorial ya ha exhibido en repetidas ocasiones a Francisco Romero Serrano por diversas irregularidades, entre ellas contratos con sobrecosto, opacidades y una nula protección de los datos personales en contratos.

 

IRREGULARIDADES EN CONTRATOS POR PRESTACIÓN DE SERVICIOS PROFESIONALES INDEPENDIENTES

 

Ahora, se ha detectado incumplimiento en las Obligaciones de Transparencia con fundamento en  los artículos 102, 103, 104, 105 y 198, fracción XII,  de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Puebla, pues en los hipervínculos de 16 contratos no se encuentran las firmas de las partes y de acuerdo a los Lineamientos Técnicos Generales para la publicación, homologación y estandarización de la información de las obligaciones establecidas en el Título V y en la fracción IV de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, concatenado con la Tabla de Actualización y Conservación de la Información pública derivada de las obligaciones de Transparencia.

En el documento que debe publicarse, que es la versión pública de los contratos, este aparece sin firmas, por lo que no se sabe si existió la voluntad de las partes o si realmente se ejerció el recurso, exhibiendo un elemento más de opacidad.

Cabe mencionar que, si bien la firma y la rúbrica son datos personales confidenciales, cuando un servidor público emite un acto como autoridad, en ejercicio de las funciones que tiene conferidas, la firma o rúbrica, mediante la cual se valida dicho acto, debe ser pública.

 

CIENTOS DE MILES DE PESOS GASTADOS EN ESTOS CONTRATOS

 

Haciendo una suma de las cantidades pagadas en estos 16 contratos, en los que no se asegura que el recurso haya sido aplicado de manera correcta, se llega a la cantidad de 528 mil 800.23 pesos.

Más de medio millón de pesos fueron empleados por la Auditoría Superior del Estado (ASE) en contratos que carecen de firmas y que se desconoce si su destino fue el marcado en dichos contratos.

Al carecer de firmas, se desconoce si estos contratos son la versión final del mismo o si toda la cantidad estipulada fue realmente empleada de la manera correcta, con lo cual se exhibe un episodio más de la opacidad con la que Francisco Romero se mantiene al frente de la ASE.

CONTRATÓ A PABLO ARRATIA, ACUSADO DE FRAUDE Y PECULADO

 

Sin embargo, la “módica” cantidad que supera el medio millón de pesos no es lo alarmante en estos contratos, sino los nombres de aquellos a los que fueron asignados.

El nombre que más resalta en esta lista es el de Juan Pablo Arratia Buenrostro, quien en su momento fue denunciado por el Frente Amplio Puebla Nos Une, pues fue señalado y denunciado por un fraude millonario en 2017.

Fue cuando el huracán Dean azotó tierras poblanas y Pablo Arratia era subsecretario de la Sedesol, que, aprovechándose de la situación, revendió diversos terrenos en 83 millones de pesos a un subcomité, siendo que su costo fue menor a 2 millones de pesos.

Derivado de lo anterior, Pablo Arratia fue denunciado penalmente por los delitos de fraude y peculado, pues obtuvo ganancias cercanas a los 81 millones de pesos. “El funcionario de gobierno compró barato y vendió a costo millonario”, declaró en su momento Hilario Gallegos Gómez, integrante del Frente Amplio Puebla Nos Une, mismo que denunció a Pablo Arratia.

Pese a este oscuro historial, el auditor, Francisco Romero, no dudó en darle un contrato por prestación de servicios profesionales por un monto de 79 mil 356 pesos, el cual fue signado en diciembre de 2019, a un mes del arribo de Francisco Romero a la titularidad de la ASE.

Para 2020, de enero marzo, de acuerdo con la Plataforma de Transparencia, José Pablo Arratia Buenrostro fue titular adjunto de la ASE, percibiendo un salario de 79 mil 356 pesos, que menos impuestos, quedaría en 59 mil 710.39 pesos.

 

OTRO NOMBRE “POLÉMICO”

 

Dentro de esta lista, destacan nombres como el de Constanza Pérez Haro, pues ella fue nombrada como directora de Comunicación Social por Francisco Romero, incluso antes de llegar al cargo, pues estaba completamente seguro de su designación.

Constanza Pérez recibió un contrato por la suma de 21 mil 245 pesos.