• La última vez que la Reserva Federal estadounidense subió los tipos de interés de forma tan agresiva como estamos viendo estos meses, el FMI tuvo que rescatar a México

  • La Reserva Federal de EE.UU. hizo su mayor subida a las tasas de interés

BBC

La Reserva Federal de EE.UU. anunció a mediados de este mes el mayor aumento de las tasas de interés en casi 30 años.

Como parte de su estrategia para detener el incremento de la inflación, el banco central estadounidense elevó la tasa de referencia de los préstamos en 0.75 puntos porcentuales, a un rango entre 1.5% y 1.75%.

Hace tres décadas nuestro país tuvo que ser rescatado por el FMI debido al severo daño que sufrió a raíz de las decisiones de la FED; el resto de economías de América Latina no le fue mucho mejor.

Porque cuando el Banco Central estadounidense aprieta, la región se ahoga.

Los expertos auguran que ahora tampoco va a ser distinto y cada economía va a sentir de forma distinta la fuerte subida de tipos de interés de la Reserva Federal, que en solo 3 meses aumentó la tasa de referencia a un rango entre 1.5% y 1.75%.

El objetivo es luchar contra una inflación desbocada, la más alta en más de 40 años, pero el peligro es que al tratar de contener la subida de precios, la economía estadounidense entre en una recesión arrastrando al resto del mundo.

Es cierto que no todo son malas noticias.

Kirstie Spence, gestora de renta fija en Capital Group, recuerda que “algunos países en América Latina han estado algo protegidos frente a la subida de los precios de los alimentos, ya que producen localmente y son menos dependientes del trigo y los cereales”.

Unos más preparados que otros

Además, hay países que llevan tiempo preparándose para este escenario.

Pero, ¿cuál está mejor colocado? ¿quién podrá hacer frente al entorno económico que se viene sin que sus ciudadanos sientan el golpe?

“Las economías que están mejor preparadas para hacer frente a los aumentos de la Fed son aquellas con niveles moderados de deuda y déficit fiscal, tipos de cambio flexibles y requisitos modestos de financiamiento externo”, explica a BBC Mundo Claudia Calich, gestora de renta fija emergente de M&G Investments.

Dentro de América Latina, eso incluiría países como Perú, Guatemala y Paraguay.

Por el contrario, para la analista, los peores preparados serían El Salvador y Bolivia.

¿Y qué pasa con el resto?

Repasamos quienes podrán afrontar la situación que se viene con más calma y cuáles de las principales economías podrían verse en apuros.

México

Lo que sucede cuando la Fed eleva los tipos de interés es que los inversores retiran su capital de mercados con riesgo para colocarlo en inversiones más seguras, como la deuda de Estados Unidos.

El endurecimiento de las condiciones financieras mundiales significa a grandes rasgos que los inversores ganan más o más seguro en otro lado y se llevan a otra parte el aceite que permite a los engranajes de una economía funcionar a toda máquina: el dinero.

“Un cambio de dirección de los flujos de capital expone los desequilibrios”, afirma David Rees, economista senior de mercados emergentes de Schroders.

“Las salidas de capital hacen que los déficits ya no puedan financiarse, lo que, combinado con unos tipos de interés más altos, conduce a la recesión”.

“En la crisis del peso mexicano en 1994 las vulnerabilidades externas quedaron expuestas cuando la Fed subió los tipos agresivamente y en un momento de cambio político”, recuerda Rees.

Pero ya no estamos en la década de los 90 y la segunda economía más grande de Latinoamérica, coinciden los analistas, ha estado haciendo bien las cosas.

De momento el país goza de una situación fiscal equilibrada.

“La economía de México está mucho mejor que durante la crisis del tequila-como se llamó la crisis de 1994-. Esta vez, los amortiguadores externos son fuertes. La deuda en divisa es baja y el peso mexicano flota libremente”, explica Edward Glossop, economista de Abrdn.

“Como tal, la economía ciertamente debería poder salir adelante sin una crisis”, añade.

Y es que a diferencia de otros países de Latinoamérica, el gobierno mexicano decidió no estimular la economía durante la pandemia y por eso la situación fiscal “no se ha deteriorado mucho”.

De hecho, dice Patricia Urbano, gestora de fondos en Edmond de Rothschild AM, su posición es sólida.

Eso significa que el Banco Central de México tiene cierto margen de maniobra para poner en marcha algunas medidas.

Además, “las exportaciones mexicanas están ganando cuota de mercado entre lo que importa Estados Unidos y la inflación es moderada”.

“Si miramos a largo plazo, se espera que la economía mexicana se beneficie de la tendencia a la deslocalización, en la que Estados Unidos está diversificando su cadena de suministro y disminuyendo su dependencia de China”, afirma Urbano.

Chile

La minería ha convertido a Chile en el mayor exportador de cobre del mundo, pero la pandemia de coronavirus ralentizó la producción.

En un contexto de subida de tipos desde Estados Unidos, Chile suele obtener mejores resultados en términos relativos que otros países de Latinoamérica.

Eso se debe a “que la economía chilena está más relacionada con China y con la cadena de suministro de los vehículos eléctricos, debido a su papel no sólo de gran exportador de cobre sino el más barato”, dice Urbano.

Si Estados Unidos se desacelera, Chile sufrirá pero sus lazos con China pueden hacer de amortiguador.

Además, la experta de Edmond de Rothschild AM, recuerda que el gobierno chileno está poco endeudado.

Pero Chile también ha acumulado desajustes externos y dado que necesita comprar su energía en el exterior “esto podría provocar un mayor deterioro del déficit por cuenta corriente”, cree el economista de Schroders David Rees.