Dulce Gómez/ @dulcgomez

El decreto que el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, firmó para tomar el control de la seguridad pública en la capital reveló que fuentes de seguridad refieren que Los Zetas y la Familia Michoacana,
registran operaciones sólidas en los últimos años en Puebla; mientras
que Los Beltrán Leyva y Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG),
tiene algunas células criminales ligadas a éstos en la entidad, en municipios como Palmar de Bravo, Cañada Morelos, Ciudad de Puebla, San Andrés Cholula y San Martín Texmelucan.

Cuestionado al respecto, el mandatario estatal declaró que su administración no desatenderá el tema de la seguridad, incluso añadió que durante la presente crisis por casos de coronavirus tampoco se bajará la guardia e hizo alusión al operativo realizado este jueves en el Mercado Morelos.

Barbosa Huerta admitió que la venta de droga continuará, sin embargo, tanto a este problema como a otros se les hará frente, entre ellos al robo de vehículos y homicidios, éstos últimos a decir del Ejecutivo Estatal han ido a la baja.

Hizo mención a las detenciones de delincuentes realizadas por personal de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Puebla. Además, destacó que con o sin la ayuda del Gobierno Municipal se continuará con la ejecución de revisiones a fin de disminuir la incidencia delictiva.

“Nos hemos comprometido que en tres meses haremos una evaluación de la zona conurbada, con la estrategia que pondremos en marcha con la colaboración o no del Ayuntamiento de Puebla. Lo van a ver, vean cuántas detenciones hemos hecho, cuántas detenciones vamos a realizar, y ha dejado de haber homicidios. Sigue habiendo robos, sobre todo a vehículos en la capital”, añadió.

De acuerdo con dicho documento, Puebla Capital representa uno de los objetivos prioritarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación en el escenario de expansión y control territorial en la República
Mexicana, esto ante el atractivo de ganancias económicas que genera la
extracción ilícita de combustible o “huachicoleo”, actividad ilícita
recurrente en la entidad.

El decreto refiere que en caso de consolidarse esta pretensión por parte de dicho grupo criminal, sería una
fuerte amenaza a la seguridad pública, al desarrollo económico y el
turismo, al maximizarse la violencia, disputa de “plazas”, cobro de
extorsiones y vulnerabilidad institucional a nivel local.

Cabe hacer mención que a través del mismo papel, Miguel Barbosa toma el control de la seguridad en la ciudad de Puebla y nombra a Carla Morales Aguilar como delegada de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en reemplazo de María de Lourdes Rosales Martínez.