Cristian Manjarrez

Habitantes de Cuautlancingo se pronunciaron a favor de que, en esta temporada de lluvias, las autoridades municipales pongan mayor atención al estado que guardan algunas de las calles de las juntas auxiliares y de la cabecera local por representar un peligro para la población transeúnte. Un caso específico, ventilaron, es lo que sucede en la Avenida Guerrero, que es una de las principales avenidas que une la zona industrial con la comunidad de Sanctórum, y que representa un paso obligado para trabajadores de las empresas ahí encontradas, quienes, en vehículo, bicicleta o a pie, deben circular para llegar a sus centros laborales. A lo largo de esta calle de concreto hidráulico, hay tramos que no tienen banquetas que protejan a los transeúntes, ni letreros que establezcan los límites de velocidad para la comunidad de automovilistas. También, en uno de sus cruceros, se muestra una alcantarilla sin tapa, hecho que pone en riesgo la vida de las personas que, ante la ausencia de una señal de alerta, pueden caer en su interior. Los vecinos de este municipio, además, refieren que la mayoría de las avenidas de Cuautlancingo presentan deterioros ante la falta de mantenimiento. Algo similar sucede con aquellas conexiones con otros inmuebles de gobierno, como el Complejo Metropolitano de Seguridad (C5), el centro comercial Cruz del Sur y el Complejo de Seguridad Pública Municipal, donde la problemática más visible son los baches y deterioros en el asfalto.