“Las casas de bambú son un impulso de solidaridad inmediata porque buscamos que las personas tuvieran un lugar donde permanecer mientras construyen una vivienda definitiva”

Por: Diego Armado Cuautle

Después de cuatro meses del sismo registrado en la entidad poblana, la cooperativa Tosepan Titataniske, en coordinación con el Cupreder (Centro de Prevención de Desastres Regionales) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) continúan construyendo viviendas temporales, mismas que son entregadas a habitantes de Tochimilco que resultaron afectados después del 19 de septiembre.

En entrevista, Aurelio Fernández y Fuentes, director del Cupreder  comentó que apoyados por ingenieros y estudiantes egresados de Arquitectura de la BUAP, los miembros de la Tosepan inician la construcción de las viviendas en un terreno de 42 metros cuadrados.

“La estructura está hecha a base de bambú, montados sobre una base firme, de preferencia de concreto, y tras fijarse los soportes con este material se enseña a los beneficiarios a trenzar los planchados, que son cortezas de bambú, que utilizan para cubrir lo que serán los muros”, explicó.

Agregó que posteriormente se colocan láminas en el techo y como parte final se instala una malla de alambre alrededor de los muros para recubrir con adobe, barro o cemento y lograr que las viviendas sean más térmicas.

Estas viviendas temporales, construidas en 2 o 3 días, están planeadas para que las familias puedan habitarlas por lo menos un año y, posteriormente, si el bambú recibe un tratamiento adecuado, puedan ser utilizadas como bodegas para sus cosechas.

“Nosotros formamos parte de esas acciones implementadas por la BUAP, pero a través de las relaciones que cultivamos como parte de nuestro trabajo de campo, nos vinculamos con organizaciones civiles que quieren contribuir, así formamos Tamakepalis con una organización indígena de la Sierra Norte de Puebla, conocida como Cooperativas Tosepan Titataniske”, subrayó.

Destacó que las casas de bambú son un impulso de solidaridad inmediata porque buscamos que las personas tuvieran un lugar donde permanecer mientras construyen una vivienda definitiva, “es algo indefinido porque dependerá de las donaciones que haga la Tosepan, sin embargo la idea es que el dinero recaudado se ocupe en la edificación de casas definitivas, basándonos en un modelo de autoconstrucción con asesoría técnica por parte de especialistas de la universidad”.

Sobre la designación de los beneficiarios, Fernández y Fuentes indicó que se basan en el esquema de organización de las propias comunidades, partiendo de sus usos y costumbres. De esta forma, las comisiones de los pueblos determinan qué familia es la que más requiere el apoyo.

“Lo que nosotros ofrecemos es hacer estudios de suelo y sugerir zonas seguras para la construcción de viviendas, modelos arquitectónicos y técnicas de construcción, y aunque se ve un asunto complicado la intención es que en conjunto con universidades como la BUAP, la Iberoamericana, la UNAM y organizaciones civiles, se puedan analizar las condiciones y proponer soluciones integrales, tomando en cuenta las recomendaciones que hacen los expertos en el área”, finalizó.

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