Luis Alfonso Payán ha resultado beneficiado de la política de inclusión impulsada por el rector Alfonso Esparza Ortiz

Por Redacción

 

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), ha brindado el apoyo a través de su política de inclusión, impulsada por el actual rector de la Máxima Casa de Estudios poblana, a un joven de 31 años que, a pesar de su discapacidad auditiva, no pierde las ganas de salir adelante. Su nombre es Luis Alfonso Payán Domínguez y actualmente se encuentra estudiando la Licenciatura en Procesos Educativos en la universidad antes citada; su anhelo por ser docente para sordos y su increíble historia llegó hasta la alta dirección de la BUAP, misma que le brindó ‘un par de oídos’ para continuar sus estudios.

El ‘par de oídos’ tiene nombre y apellido, se trata de Janett Alejandra Gonzáles, quien fue contratada por la Universidad para fungir como intérprete y traductora para Luis y así, mediante estas acciones, materializar la política de inclusión como muestra de compromiso y sensibilidad por parte de la Institución y de Alfonso Esparza

Desde octubre del pasado año, la deserción de Luis se vio como una posibilidad, esto, debido a la falta de un intérprete que le ayudara a comprender gran parte de los contenidos que necesitaba absorber en su carrera universitaria, sin embargo, el pasado 8 de enero la BUAP le brindó el apoyo a través de Janett.

“Traducir en señas lo que el profesor dicta en clase o lo que recomienda leer no es suficiente. El conocimiento universitario es especializado y complejo, además no existen traducciones exactas, por lo que es necesario conocer de los temas para no compartir ideas erróneas. Tengo una gran responsabilidad en la formación de este estudiante”, comentó González Sánchez, esto, haciendo referencia a que ambos cuentan con estudios encaminados a la docencia, cosa que aumenta los beneficios de las traducciones.

La política de inclusión no termina ahí, Janett impartió un taller sobre el lenguaje de señas a la comunidad de la Facultad de Filosofía y Letras al que asistieron profesores que le impartirán clases a Luis, además comentó que se siente bien ya que ha visto respuesta tanto de docentes como de universitarios y espera, con este tipo de acciones, crear conciencia entre la comunidad estudiantil frente a alguien con alguna discapacidad, sin embargo, sostuvo, hay que hacer más: “se debe sensibilizar a los profesores, sobre todo porque hay que realizar  cambios en las metodologías de enseñanza, pues los sordos no aprenden de la misma forma. Su lenguaje se estructura de otra manera, por lo que la pedagogía y los esquemas de evaluación se deben ajustar a ello”.

También mencionó que los obstáculos que Luis enfrentó en su educación básica y media superior, mismos que le generaron conflictos para terminar su preparatoria –para la cual demoró 7 años-, ya no se harán presentes al contar con una amiga y profesional que le brindará todo el apoyo necesario para hacer de la Universidad, una etapa completamente normal.

“No se trata sólo de capacitarlos para el trabajo. Si él está aquí (en la Universidad) es por algo, y la enseñanza universitaria va más allá de sólo enseñar para trabajar: es una formación personal de valores para la vida. No hay que privarlos de ello”.

 

 

 

“Mi compromiso va más allá del aula”: González Sánchez

Luis es atleta; además de formar parte de la Comisión de Jóvenes Sordos del Estado de Puebla, es miembro de la Federación Mexicana de Deportes para Sordos. Janett ha sido intérprete representante de Puebla en estas actividades deportivas. Fue por eso que conoció a su amigo, hace diez años.

Ella ha motivado a Luis a no abandonar su meta de convertirse en profesor de sordos. Además de encontrar palabras de apoyo en Janett, el universitario cuenta con la ayuda de su pareja, Miguel Lucero Rojas, antropólogo social y maestro en Sociología con interés en temas de género y sexualidad, quien, motivado por el cariño hacia su esposo y las vicisitudes que sufren las personas con discapacidad, imparte cursos sobre lengua de señas mexicanas, en su asociación civil Uniendo Caminos, la cual creó a partir de conocerlo a él.

“Yo conozco su historia. Su pareja lo motivó a seguir estudiando. Él es un pilar importante en su vida. Le ayudó a terminar su preparatoria y ahora le apoya en la Universidad. Su pareja es oyente y antes no conocía ni la A. Ahora lo veo interpretándole. Viven juntos y le motiva mucho”, narró Janett.

Cuando Luis estuvo a nada de desertar, el activista lo animó. Este aliento, aunado al compromiso de Janett, mantienen vivo el proyecto de vida: “yo le dije en su momento que quería que se graduara para que trascendiera y se convierta en una persona exitosa”, recordó la intérprete. “Si Luis tardó siete años en graduarse de la prepa, es porque tiene un interés genuino de continuar estudiando. Muchos sordos no estudian”.

Janett descubrió su vocación altruista cuando acudió a su templo cristiano a los diez años de edad. Al ver a una persona compartir contenidos bíblicos en lengua de señas, entendió que podría ayudar a muchos a comunicarse, ser oídos de quienes lo necesitan. Desde ahí ha convivido con sordos y producto de esta interacción está la naturalidad para entenderse con ellos, quienes llegan a creer que ella también es sorda.

Su compromiso con Luis es parte de su solidaridad con este sector de la población. El caso de su amigo hizo más visible la necesidad de abrir nuevos mecanismos de inclusión para personas que desean lograr sus sueños mediante la educación superior. Su ejemplo, confía, tendrá un efecto multiplicador en la cultura de los universitarios para replicar estrategias -como la de grupos integrados de sordos.

“Ellos sólo no escuchan. Su inteligencia está al cien. Brindarles este tipo de apoyos los anima a seguir”, comentó Janett, quien por su convivencia conoce de las carencias y necesidades de la comunidad de sordos en el país. “Lo único que les impide desarrollarse somos nosotros, los oyentes”.

      

 Gracias a la sensibilidad de la administración que encabeza el Rector Alfonso Esparza, Luis cuenta con un par de oídos que le permiten comprender los conocimientos que sus docentes le comparten. La intérprete González Sánchez le brinda un soporte extra, pues además de dominar el lenguaje de señas, es egresada de una licenciatura que empata con los contenidos del programa de estudio de Luis. Ambos son del área de la docencia.