El primer ministro insistió en que su país no buscó la escalada militar y subrayó que está “haciendo lo máximo para evitar las víctimas civiles” en la Franja de Gaza, reducto del grupo terrorista palestino

 “Sólo hay dos posibilidades para hacerles frente: bien ir hasta el final, que es todavía una posibilidad, bien la disuasión, y actualmente estamos inmersos en una disuasión firme”: Benjamin Netanyahu, primer ministro a embajadores en Tel Aviv

Entre rumores de una posible tregua entre Israel y las milicias palestinas de Gaza, la escalada bélica cumple este miércoles (19.05.2021) su décimo día, con un saldo de 217 muertos palestinos en la Franja y 12 en suelo israelí.

EN NUEVE DÍAS, 3.500 cohetes fueron disparados desde la Franja de Gaza, indicó el ejército israelí, el 90% interceptados por su sistema de defensa antiaéreo.

 

Infobae

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el miércoles que la campaña de bombardeos en la Franja de Gaza tiene como objetivo disuadir a Hamas, pero no descartó una campaña para “conquistar” al grupo terrorista que gobierna el enclave.

“Sólo hay dos posibilidades para hacerles frente: bien ir hasta el final, que es todavía una posibilidad, bien la disuasión, y actualmente estamos inmersos en una disuasión firme”, dijo el primer ministro a embajadores en Tel Aviv.

“Debo decir que no descartamos ninguna opción”, agregó.

“Lo que intentamos hacer es precisamente esto: reducir sus capacidades, sus medios terroristas, y disminuir su determinación”, continuó.

“Debo decir que no descartamos ninguna opción”

“Esperamos poder restablecer la calma, y esperamos poder restablecerla rápidamente. Quiero decir que hacemos esto haciendo lo máximo para evitar las víctimas civiles”, explicó.

El primer ministro de línea dura insistió en que Israel “no buscó” la escalada que comenzó el 10 de mayo cuando Hamas lanzó cohetes hacia Jerusalén después de exigir que el personal de seguridad israelí abandonara el complejo de la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado del Islam.

Netanyahu vinculó el dramático aumento de la violencia con la decisión del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, de cancelar las elecciones palestinas programadas para este fin de semana.

El movimiento secular Fatah de Abbas había llegado a un acuerdo con sus rivales de largo plazo, Hamas, para celebrar la votación, pero Abbas la canceló citando la negativa de Israel a garantizar la votación en la anexada Jerusalén oriental, que los palestinos reclaman como su futura capital.

Hamas acusó a Abbas de perpetrar un “golpe” contra el acuerdo y de otorgar a Israel un veto sobre el derecho de voto palestino.

Expertos palestinos han dicho que Hamas ahora busca establecerse como los verdaderos defensores de los palestinos contra Israel, y como una voz más contundente que el Fatah de Abbas.

Netanyahu dijo que cuando Hamas “vio que estas elecciones no iban a tener lugar, buscó incitar disturbios, incitar a la violencia, con el fin de promover sus objetivos políticos”.

Insinuó que Hamas también fue responsable de una escalada de disturbios en el área de Sheikh Jarrah, en el este de Jerusalén, donde una acción de colonos israelíes para desalojar a algunas familias palestinas de sus hogares ha alimentado meses de ira.

Y culpó a los islamistas por los enfrentamientos en Al-Aqsa, que fue asaltada por las fuerzas de seguridad israelíes en respuesta al lanzamiento de piedras palestinas durante el mes sagrado de Ramadán.

“Debo decir que no esperábamos una gran conflagración”, dijo Netanyahu.

“Lo que hicimos fue todo lo que estuvo a nuestro alcance para reducir el potencial conflicto en torno a Jerusalén y el Monte del Templo”, agregó, utilizando el término judío para el complejo de Al-Aqsa, que también es un sitio sagrado para los judíos.

Cese del fuego

 

Aseguran que Israel y el grupo terrorista Hamas están más cerca de una tregua. Distintos medios de comunicación israelíes señalaron que se produciría dentro de dos o tres días.

En el marco de una creciente presión internacional para que se declare un cese de las hostilidades entre Israel y el terrorismo palestino en la Franja de Gaza, diversos medios israelíes reportaron este martes -en su mayoría sin citar fuentes- de que, efectivamente, se espera un alto el fuego dentro de dos o tres días.

Según el diario Haaretz, un alto funcionario israelí dijo que la tregua entraría en vigor el jueves. “No hay un resultado decisivo y no lo habrá. Todos estamos cansados”, afirmó la fuente anónima.

La cadena de televisión Channel 12 citó “informes extranjeros” que dicen que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu informó a Washington que está dispuesto a un alto el fuego a partir del jueves. Un informe anterior decía que Egipto propuso una tregua a partir del jueves a las 6 de la mañana, y que el grupo terrorismo Hamas aceptó la oferta.

“No puedo desmentir ni confirmar los rumores sobre una propuesta de Egipto de un alto al fuego a partir del jueves a las seis de la mañana”, dijo este martes Fawzi Barhum, portavoz del grupo terrorista Hamas, en diálogo con un grupo de periodistas en un hospital de la Ciudad de Gaza.

“Hasta ahora no recibimos ninguna información sobre un ofrecimiento de un alto al fuego”, agregó Barhum, quien sugirió que la difusión de esta información por parte de un canal opositor al primer ministro, Benjamin Netanyahu, puede ser un intento “de presionarlo ante la opinión pública israelí”.

Consultada por EFE sobre un posible alto al fuego, la oficina de Netanyahu no ofreció comentarios.

La actual escalada bélica, que alcanzó este martes su novena jornada, ha dejado hasta ahora un saldo de al menos 217 palestinos muertos y 12 en Israel.

Si bien este martes no cesaron los disparos de cohetes desde el enclave (que ya superan los 3.300 en estos nueve días) ni los bombardeos israelíes, se redujo la frecuencia de los ataques, que se dieron de forma más espaciada y con menor intensidad.

En simultáneo con la violencia entre el Ejército israelí y las milicias de Gaza, miles de palestinos se manifestaron este martes en distintas ciudades de Cisjordania en rechazo a los bombardeos en la Franja y a lo que describen como políticas de colonización israelíes.

Muchas de ellas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad israelíes, que las describieron como “violentas protestas” y que, por primera vez en mucho tiempo, fueron atacadas por manifestantes con armas de fuego. La respuesta de las tropas a esos disparos y sus intentos de dispersión de los manifestantes dejaron un saldo de tres palestinos muertos y decenas de heridos.