Bloomberg / BBC

La economía de China creció un 2.3 por ciento el año pasado, ya que el control exitoso de Covid-19 la posicionó como la única gran economía del mundo en evitar una contracción económica.

Esa expansión se vio impulsada por un crecimiento del 6.5 por ciento en el último trimestre de 2020 respecto al año anterior, dijo este lunes la oficina de estadísticas, lo que marca un regreso a las tasas de crecimiento prepandémicas. Los economistas encuestados por Bloomberg habían pronosticado un crecimiento del 6.2 por ciento para el último trimestre y del 2.1 por ciento para todo el año.

La recuperación se vio favorecida desde el principio por estímulos fiscales y monetarios que impulsaron la inversión en infraestructura y bienes raíces. Una vez que China tuvo los casos de virus bajo control y las fábricas pudieron reanudar la producción, el crecimiento fue impulsado por la fuerte demanda de los consumidores extranjeros de exportaciones chinas, especialmente de equipos médicos y dispositivos para trabajar desde casa.

Salir de la pandemia más grande que cuando comenzó es el punto culminante de un año dramático para la segunda economía más grande del mundo, que comenzó 2020 con una caída histórica en el primer trimestre cuando los bloqueos del coronavirus detuvieron la mayor parte de la actividad.

Dado que la producción mundial probablemente se contrajo un 4.2 por ciento el año pasado, las ganancias de China significan que aumentó su participación en la economía mundial al 14.5 por ciento, según estimaciones del Banco Mundial, en comparación con el 22 por ciento de Estados Unidos. Según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, China ahora superará a la Unión Americana para 2028, dos años antes de lo previsto, según Nomura Holdings Inc.

Los economistas esperan que el PIB de China se expanda un 8.2 por ciento este año y continúe superando a sus pares mundiales, incluso cuando otras grandes economías comienzan a recuperarse con el lanzamiento de las vacunas.

La recuperación en curso en 2021 dependerá de si China puede prevenir una propagación a gran escala de infecciones por virus y de si puede pasar el testigo del gasto de los gobiernos locales y las grandes empresas estatales a las pequeñas empresas y consumidores. El gasto y la inversión de los hogares de las empresas manufactureras se han retrasado en el crecimiento general en 2020.

Una relación comercial cada vez más tensa con Estados Unidos también podría influir en las perspectivas. En sus últimas semanas en el cargo, el presidente Donald Trump ha endurecido las restricciones a las empresas chinas para frenar el dominio de la nación en las industrias de alta tecnología, lo que agita los mercados financieros. Todavía no está claro cómo la administración entrante bajo Joe Biden abordará esos problemas.

Se espera que la demanda mundial de productos fabricados en China se mantenga fuerte ya que la pandemia sigue manteniendo bloqueada a gran parte de la población mundial. Ya el principal exportador, el valor de los envíos de bienes de China aumentó un 3.6 por ciento en 2020, según datos oficiales. Las importaciones disminuyeron un 1.1 por ciento, lo que resultó en un superávit comercial anual de 535 mil millones de dólares, el más alto desde 2015.

El estímulo fiscal y monetario para respaldar la economía durante la pandemia ha ido acompañado de un aumento de la deuda, un hecho que las autoridades ahora están tratando de abordar a medida que se afianza la recuperación. En una reunión de diciembre para establecer los objetivos económicos para 2021, el gobernante Partido Comunista señaló que el estímulo se retiraría gradualmente, aunque evitaría cualquier “giro brusco” en la política.

China gana la batalla económica mundial

Mientras que Europa sufre una segunda ola de Covid-19 que amenaza con truncar la recuperación económica, China, primer epicentro de la pandemia, se aúpa en la parte alta de la ‘V’ que dibuja su recuperación económica. El PIB ha crecido un 4,9% interanual en el tercer trimestre y cierra así prácticamente la brecha de producción que abrió la pandemia. Casualidades de la vida, resulta que el país en el que comenzó esta crisis contaba con la economía mejor posicionada para ‘sacar tajada’ de la nueva demanda que ha generado el Covid-19.

China fue el único país de los grandes que terminó 2020 con crecimiento positivo. Además, para este 2021 los expertos prevén un avance de entre el 7 y el 8%, mientras España y otros muchos países sufrirán la mayor recesión económica en más de medio siglo.

China es sin duda el vencedor (en términos económicos) de esta crisis global. Pocas veces una recesión económica global ha ayudado a impulsar las exportaciones de un país. Además, este incremento de las ventas de productos chinos al exterior ha supuesto un cambio de tendencia importante, ya que las exportaciones chinas venían perdiendo fuerza en los últimos meses, sacudidas por la desaceleración económica y el auge del proteccionismo.

Los exportadores de China han ido ganando cuota de mercado desde que salieron de la crisis del covid-19. De los 20 principales exportadores del mundo, la cuota de mercado total de China ahora es de 25%, en comparación con un promedio del 20% en 2017-19. “Un aumento tan rápido no se había visto en crisis mundiales anteriores. Las exportaciones chinas han crecido sorprendentemente este año, lo que ha llevado a que la balanza comercial contribuya claramente de forma positiva al crecimiento del PIB”, apuntan desde Allianz.

“El comportamiento de las exportaciones de China este año ha sido más fuerte de lo esperado. Después de una fuerte caída a principios de 2020, las exportaciones del país han registrado un crecimiento positivo, la única economía importante que lo ha hecho”, explica Hunter L. Clark, economista de la Fed de Nueva York en un análisis publicado esta semana.

“Sin embargo crecimiento no se ha producido en todos los bienes, sino que se ha concentrado en áreas donde la estructura de exportación de China estaba bien posicionada para aprovechar la crisis global, es decir, la producción de suministros médicos y todos los bienes que se usan para el teletrabajo o las clases escolares a distancia”, comenta este investigador del banco central de EEUU.

Otra razón que ha sido clave para el éxito chino es lo que se conoce en inglés como el efecto ‘first in, first out’. China fue el primer país en entrar en la crisis y el primero en salir, además el buen hacer de las autoridades y la población ha permitido que la segunda ola del virus no haya llegado al ‘gigante asiático’, mientras que el resto de economías están sufriendo las consecuencias. “El país fue el epicentro original de la crisis e implementó el primer confinamiento y bloqueo económico del mundo el 23 de enero… China ha seguido esencialmente una estrategia de eliminación del covid-19, uno de los únicos países que lo ha hecho con éxito”.

Tras recibir el primer golpe, unas medidas muy estrictas cortaron la hemorragia, lo que permitió a China poner toda la maquinaria productiva a funcionar cuando el resto de países tenían a sus economías ‘hibernando’. Esta rapidez para controlar el virus y volver a la normalidad ha permitido al país producir y exportar todo lo que las economías afectadas no podían generar porque se encontraban en el confinamiento. China ha abastecido al mundo en lo peor de la pandemia y eso ha beneficiado a su economía de forma evidente, al menos, en el corto plazo. En el largo plazo la situación puede cambiar.

La economía china ya estaba prácticamente funcionando al completo al final del primer trimestre. “El PIB creció casi un 60% en el segundo trimestre (en términos anualizados, la forma de medir el PIB de los americanos) y en agosto la producción industrial ya estaba un 3% por encima de su nivel previo al covid. El consumo y los servicios no se han recuperado con tanta fuerza, pero incluso esos sectores han crecido a un ritmo mensual decente”, señala la nota de la Fed.

El dato publicado este lunes del tercer trimestre ha mostrado un nuevo avance interanual (+4,9%), que ha terminado de cerrar la brecha con los niveles previos al covid. ¿Qué quiere decir esto? China tendrá todo el cuarto trimestre del año para lograr que su producción anual sea más grande que la de 2019: en medio de una crisis global sin parangón, la economía de China se expandirá. 

Los datos siguen siendo sorprendentes. Las exportaciones de China en septiembre registraron un incremento respecto del mes anterior del 1,9%, pero del 9,9% en términos interanuales, hasta 239.760 millones de dólares (203.344 millones de euros),

Una vez que pase la crisis del Covid, es probable que las exportaciones de China vuelvan a la senda de crecimiento previa a la pandemia, lo que incluye una pérdida gradual de participación de mercado en otros países a la par que el país pondrá el foco en la autosuficiencia. Pero por ahora, los productos made in China siguen ganando terreno: “El crecimiento de las exportaciones se mantuvo sólido en septiembre, respaldado por los envíos de productos textiles y electrónicos, que han crecido notablemente desde el segundo trimestre, lo que ha resultado en importantes ganancias en la cuota de mercado exportadora de China”, indica el analista Tommy Wu desde Oxford Economics.

¿Qué está exportando China?

 

No debería sorprender que los dispositivos electrónicos y otras máquinas ocupen un lugar preponderante en el comercio de China, ya que comprenden el 44% de las exportaciones totales de bienes del país. Pero al diseccionar esta categoría “encontramos que las mayores contribuciones al crecimiento provinieron, con mucho, de los ordenadores portátiles, tabletas, teléfonos móviles y tipos de bienes similares, que crecieron entre un 20 y un 30% y contribuyeron con 2 puntos porcentuales al total del crecimiento de las exportaciones. Ciertos equipos médicos y quirúrgicos representan solo alrededor del 1% de las exportaciones de China, pero crecieron algo más del 70% y contribuyeron con otros 0,4 puntos porcentuales. Estos flujos comerciales claramente han sido impulsados principalmente por el aumento del teletrabajo y la formación a distancia”, asegura Hunter L. Clark.

El crecimiento en la categoría ‘textil’ ha sido bastante importante. Esta rama se ha visto impulsada por un crecimiento verdaderamente explosivo de equipos de protección personal (PPE) y equipos médicos similares para uso doméstico y profesional. “De hecho, las exportaciones de China al mundo de mascarillas crecieron más de un 3.400% en mayo, y aún aumentaron un 970% en agosto”. No obstante, esta categoría tiene menor peso en el conjunto de las exportaciones que la anterior, lo que no quita que haya contribuido también de forma muy positiva al auge de las ventas al exterior.