De manera espeluznante asesinaron a una joven de la vida galante y al parecer a su “novio” de ocasión, en una habitación de hotel de paso.

Los ahorcaron con prendas de vestir, y antes de que expiraran los hirieron de muerte en la garganta, a tajos y piquetes, aparentemente con “cuello” de botella, con la finalidad de que “se vaciaran”.

También fueron heridos a cuchilladas y estrangulados otra mujer, igual meretriz y amiga de la hoy occisa, así como el vigilante o encargado del hotel denominado César Palace, ubicado sobre Avenida Juárez Norte, en barrio El Pedregal, en la ciudad de Tizayuca.

La fiesta de sangre ocurrió la madrugada del miércoles, luego de una parranda por algún giro negro de la ciudad de Tizayuca.

Aparentemente salió ileso el “acompañante” de la mujer que libró a la muerte.

La Procuraduría General de Justicia de esta entidad dio inicio a la carpeta de investigación con número único de caso (NUC) 13-2017-00827.

Según trascendió en fuentes policiales, un par de hombres y dos meretrices, tras abandonar un antro, de madrugada, acudieron al motel César Palace y solicitaron una habitación.

Casi enseguida de su arribo pidieron servicio a cuarto dos six de cervezas, para seguir departiendo.

Atrás de ellos ingresó otro vehículo, el cual al parecer iba siguiéndolos. En él viajaban dos hombres, quienes también rentaron un cuarto. Se supone que son sicarios.

De acuerdo con la corta versión proporcionada por la mujer sobreviviente a las heridas, se sabe que pocos minutos después de que les llevaron las cervezas tocaron a la puerta de su habitación.

Sin saber de quién o quiénes se trataba, y tal vez suponiendo que era el encargado del servicio, le abrieron la puerta sin desconfiar.

Irrumpieron dos hombres e inició la escandalosa gresca. Una de las mujeres quedó bocabajo, tendida cerca de la cama, con una o varias heridas en tórax y el cuello, las cuales provocaron “se vaciara”.

Asimismo, uno de los hombres con los que llegó también fue asesinado por los tajos y piquetes, al parecer producidos con un vidrio filoso, en la reyerta. Su cuerpo quedó encima del de ella, viendo hacia el techo de la habitación.

Según parece, en un descuido la mujer gravemente herida alcanzó la puerta y salió corriendo a pedir auxilio, primero con el cargado del hotel. En la calle dejó evidencias de sus heridas, pues ensangrentó los automóviles de un lote contiguo.

Refiere el parte policial que el encargado o vigilante del inmueble, al acercarse al cuarto de los probables agresores, fue sometido también colocándole una prenda de vestir en su cuello, y apretaron hasta casi desmayarlo, para después herirlo al parecer para callarlo para siempre, lo cual no consiguieron.

Posteriormente arribaron elementos de Cruz Roja, quienes brindaron atención médica a los heridos.

Asimismo, se dio intervención a los diferentes cuerpos de Policía para resguardar el área.

Agentes de la Policía de Investigación y peritos en Criminalística de campo de la Procuraduría General de Justicia, al ingresar a la habitación del hotel la encontraron en desastre, bañada en sangre, con dos cadáveres.

 

 

 

Con información de: Jorge Luis Pérez/El Sol de Hidalgo y PachucaVive