Para garantizar la estancia de los museos, la Unesco pide a los Estados que cumplan con una “política cultural ambiciosa”

Odemaris González.

Las consecuencias que ha dejado el Covid-19 a los museos han sido de una disminución del 70% en visitantes, además de una baja de ingresos entre el 40% y 60%, comparado con 2019. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) publicó ayer, martes, un estudio realizado a 87 países por medio de una encuesta. 

El año pasado los museos que estuvieron dentro del informe se mantuvieron cerrados por 155 días, y han permanecido así desde inicios de 2021, hizo memoria la Unesco en el comunicado.

Un claro ejemplo es el Museo Louvre de París, que permaneció cerrado en el primer confinamiento y ahora, desde finales de octubre de 2020, nuevamente cerró sus puertas, sin embargo, éste ha estado en constante trabajo en los cuales ha tenido patrocinios con empresas que han ayudado a pagar las bajas de ingresos, además de iniciar con visitas virtuales a sus galerías.

Incluso con las campañas de sensibilización realizadas por varios de estos museos, además de un refuerzo de protocolos de seguridad, se estima un descenso en el financiamiento público, mismo que ha afectado a casi la mitad de los museos que participaron en la encuesta.

Esta situación es vista por la Unesco como algo “alarmante”, siendo un punto que genera dificultades en sus intentos por mantener las colecciones, dando una garantía de seguridad y mejorando las relaciones con comunidades locales.

En vista de esto, la organización ha propuesto recomendaciones, dando énfasis en: “aplicar una política de digitalización a gran escala para inventariar las colecciones” y tener medidas de apoyo en la educación, formación e investigación. 

Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, admitió que “El lugar que reservamos a los museos en las políticas de recuperación de la pandemia dice mucho de los valores sociales que queremos defender”.

Agregó que “en medio de la crisis, no debemos perder de vista la importancia fundamental de garantizar el acceso a la cultura y conservar nuestro patrimonio común en toda su diversidad”.

Dentro de estas acciones se le ha pedido a Estados que cumpla con el “papel esencial” de apoyo con los museos y que adopten una “una política cultural ambiciosa, no sólo para garantizar su supervivencia, sino para prepararlos para el futuro”.