Seis personas han muerto después de que un hombre armado abriera fuego este lunes por la mañana en una universidad en la ciudad de Perm, Rusia, y otras 28 resultaron heridas, informaron las autoridades

Los incidentes armados de este tipo han aumentado en Rusia en los últimos años y han llevado a un endurecimiento de la legislación sobre el uso de armas. El presidente ruso lo ha denunciado como un fenómeno importado de Estado Unidos y un efecto perverso de la globalización.

EL MINISTERIO de Salud de Rusia también había indicado que entre los primeros 24 heridos, 19 sufrieron heridas de bala. Otros requirieron atención médica tras saltar a través de varias ventanas para escapar del atacante

Al principio se reportó que los fallecidos eran al menos ocho, pero las autoridades rectificaron las cifras.

Es el segundo tiroteo masivo contra una institución educativa que ocurre este año en Rusia.

El atacante entró al campus universitario y empezó a disparar.

Algunos estudiantes y profesores se atrincheraron en el edificio y a otros se les pudo ver saltar por las ventanas.

La policía reportó que hirió y detuvo al atacante que, según medios locales, es un estudiante. El incidente ocurrió a las 11:00 am (hora local) en la Universidad Estatal de Perm, que se encuentra a unos 1,300 km al este de la capital, Moscú, en los montes Urales.

Videos que circulan en las redes sociales muestran a los estudiantes arrojando sus pertenencias por las ventanas de los edificios de la institución antes de saltar para escapar del atacante.

Estas escenas de los estudiantes saltando por las ventanas fueron transmitidas por la TV rusa:

Algunos informes afirman que el atacante había escrito en las redes sociales que estaba actuando en solitario y que no tenía motivos políticos ni religiosos.

Un profesor de la universidad, Ivan Pechishchev, le dijo a la BBC que vio a estudiantes corriendo y personas saltando de un segundo piso, cuando iba camino a dictar una clase.

“Saltaron horrorizados, gritando”, expresó. “Uno de los estudiantes me dijo que era un tiroteo. Escuché estruendos, todo el mundo empezó a escabullirse en diferentes direcciones. Alcancé a mis estudiantes en el segundo edificio y continué escuchando estruendos”.

Según el profesor Pechishchev, hay unos 10 edificios en el campus de la Universidad de Perm, y los servicios de seguridad bloquearon inmediatamente los corredores de los mismos.

La universidad emitió un mensaje en las redes sociales instando a los estudiantes que estaban en el edificio a permanecer dentro de los salones de clases.

“Había como unas 60 personas en el salón. Cerramos la puerta y formamos una barricada con asientos”, relató el estudiante Semyon Karyakin a la agencia noticiosa Reuters.

Además de los al menos ocho muertos reportados, las agencias noticiosas estatales de Rusia citaron al Ministerio de Salud diciendo que 24 personas estaban siendo atendidas, incluyendo 19 que recibieron heridas de bala.

El Kremlin dijo que el presidente Vladimir Putin fue informado del incidente y que éste envió sus “condolencias a aquellos que perdieron familiares y seres queridos”.

Los tiroteos en centros educativos son relativamente raros en Rusia debido a las estrictas medidas de seguridad en estas instituciones y por las restricciones al porte de armas.

No obstante, a mediados de este año, un estudiante de 19 años abrió fuego en su antiguo colegio en la ciudad de Kazan, en Rusia central, matando a nueve personas.

Los investigadores han identificado al atacante, que es un alumno del centro educativo. El hombre resultó herido cuando oponía resistencia a las fuerzas del orden durante el operativo desplegado para detenerle.

El canal de Telegram Baza, cercano a la Policía rusa, ha identificado al sospechoso como Timur Bekmansurov, según ‘The Moscow Times’, si bien por ahora no hay confirmación oficial. “Un estudiante que se encontraba en uno de los edificios de la universidad (…) ha abierto fuego contra la gente a su alrededor”, indicó en un comunicado este órgano encargado de las investigaciones más importantes del país.

Los incidentes armados de este tipo han aumentado en Rusia en los últimos años y han llevado a un endurecimiento de la legislación sobre el uso de armas.

En videos publicados en redes sociales, se ve a estudiantes que huyen del tiroteo y saltan por las ventanas de la primera planta de un edificio de la universidad.

Otra grabación, tomada desde una ventana, muestra a un individuo vestido todo de negro que abre fuego y se dirige hacia la entrada del edificio.

Uno de los alumnos de la Universidad de Perm dijo al portal local 59.ru que “el atacante comenzó a disparar nada más entrar en el recinto” del centro.

Nosotros nos encerramos en un aula durante una hora, éramos unas 60 personas”, dijo el estudiante. Las imágenes desde el lugar indican que el agresor también disparó contra los vehículos estacionados en la zona universitaria antes de dirigir el arma a las personas.

El asaltante entró en el campus sobre las 11 (hora local, 6 GMT), según el servicio de prensa de la universidad.

El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, indicó que Vladimir Putin, actualmente en cuarentena por un brote de covid en el Kremlin, estaba informado del suceso. “El presidente expresa sus profundas condolencias a aquellos que perdieron a familiares y allegados en este incidente”, indicó.

El primer ministro Mijaíl Mishustin, así como los ministros de Sanidad y Educación, fueron enviados a Perm, según las agencias rusas. El drama ocurrió un día después de las elecciones legislativas ganadas por el partido del Kremlin, Rusia Unida, salpicadas por acusaciones de fraude.

Un fenómeno en auge

Los tiroteos en escuelas o universidades eran raros en Rusia, donde el control de armas era estricto, pero son más frecuentes en los últimos años. El presidente Vladimir Putin lo ha denunciado como un fenómeno importado de Estado Unidos y un efecto perverso de la globalización.

El último suceso de este tipo fue el 11 de mayo de 2021, cuando un joven de 19 años abrió fuego en su antigua escuela de Kazán (suroeste) y mató a nueve personas.

Ese mismo día, Putin ordenó revisar la normativa respecto a la autorización para llevar armas, dado que el autor del ataque tenía permiso para usar un arma semiautomática.

En octubre de 2018, un estudiante mató a 19 personas antes de suicidarse en un instituto de Kerch, una ciudad en la península ucraniana de Crimea que Rusia anexionó en 2014.

Las autoridades aseguran haber desmantelado estos últimos años decenas de planes para atacar centros educativos, normalmente por parte de adolescentes.

En febrero de 2020, los servicios de seguridad detuvieron a dos jóvenes, nacidos en 2005 y de nacionalidad rusa, que eran muy activos en diferentes sitios web haciendo apología del asesinato y el suicidio. Según los investigadores, estaban planificando atacar un centro escolar en Sarátov (suroeste), a orillas del Volga.