El próximo viernes 5 de marzo será la gran final del reality televisivo de cocina

Mino D’Blanc

La noche del viernes 26 de marzo se transmitió por Azteca Uno las actividades de la décimo octava semana  de MasterChef, el reality de cocina más famoso de la televisión mexicana que llega a su fin el próximo viernes 5 de marzo. 

Fue noche de semifinal en la que se llevaron a cabo cuatro complejas pruebas que determinaron a los más fuertes poniendo a flote sus capacidades y temple con el objetivo de definir a los dos participantes que calificaron a la final. 

Los cocineros Meche, Rolando, Itzel, Adriana y Erubiel expresaron el sentimiento que les generaba llegar a estas alturas del partido en donde no ha sido nada fácil para ninguno de los cuatro salir victoriosos de las duras situaciones que les ha tocado afrontar a lo largo de la temporada. Además, estuvo presente Carmen Miranda, ganadora de la temporada pasada de MasterChef “La Revancha” y originaria de San Luis Potosí, quien además de asesorar a los cocineros durante la noche impartió una enriquecedora Master Class de “Helado Raclette”.

Antes de iniciar la competencia, la actriz y experimentada conductora Anette Michel dio a conocer que en los tres primeros retos los participantes serían calificados por puntaje siendo la máxima 10 y la mínima 3; quien sumara un mayor puntaje al final de la tercera prueba, sería el segundo finalista, y el tercero se definiría en el último reto. 

La primera prueba de la noche fue cocinar “Boudin Noir” (morcilla), embutido a base de sangre que a pesar de que los cuatro chefs dieron una útil introducción para su preparación y especificaciones para su presentación, no resultó nada fácil para los participantes y en general todos lucieron tensos durante la cocinada, Itzel fue la más evidente. Mercado abierto y 60 minutos.  

Los de mayor puntaje en este reto fueron Meche con 7 y Erubiel con 10 puntos, la primera tuvo algunos detalles como demasiado dulzor y el segundo, aunque resultó un poco pasado de especias, no fue obstáculo para ser reconocido por su gran crecimiento a lo largo de la temporada en la que ha logrado pulir su manera de trabajar en la cocina. 

En el caso de Itzel y Rolando con 3 y 5 puntos respectivamente, la primera obtiene buen sabor, aunque no respetó la manera de presentar su platillo generándole sentimientos encontrados, aparte de señalar al chef Herrera por una mala y tardía asesoría de su parte durante la cocinada, y con el segundo, predominó el sabor a manteca sin hacerse presente el producto principal. 

La segunda prueba fue la preparación del emblemático queso suizo “Raclette”, de textura cremosa y bastante melosidad a decir de los chefs. Resaltar el sabor del producto, arriesgarse a una propuesta gastronómica elevada y técnica fueron los pedimentos. Mercado abierto y 45 minutos para su elaboración. 

La ventaja para Erubiel y Meche, los de mayor puntaje, fue tener a José Luis y David (últimos dos eliminados) como sus ayudantes.    

En este reto los de mayor puntaje fueron Rolando con 7 puntos e Itzel con 10, el primero logró muy buen sabor, aunque faltó un toque de acidez; la segunda logró un buen equilibrio y complejidad en su preparación, situación que la regresó a su centro. Por su parte, Erubiel y Meche fueron los menos favorecidos con 3 y 5 puntos respectivamente, salinidad elevada y falta de presencia del producto principal fueron algunas fallas. 

Para la tercera prueba el producto estrella fue la preparación de “Ossobuco”, la temperatura para su cocción fue de los puntos principales a resaltar para obtener un buen resultado, además de la elaboración de un acompañamiento para esta proteína quedando de la siguiente manera: Itzel (ñoquis), Rolando (risotto), Meche (polenta) y Erubiel (bulbur). Mercado abierto y 90 minutos para cocinar. 

En esta prueba Rolando y Meche fueron los de menor puntaje, 3 y 5 respectivamente, el primero con exceso de grasa en el risotto y falta de cocción y sal del ossobuco; la segunda, falta de cocción de su proteína y un imperdonable pedazo de aluminio en su platillo. 

Los mejores fueron Itzel con 7 puntos y Erubiel con 10, siendo este último el vencedor quien acumula el mayor puntaje y sube al balcón ubicándose como el segundo finalista.  

Antes de la última cocinada, que definió al tercer y último finalista, dieron la bienvenida al reconocido chef Abel Hernández quien dio muestra de su amplia experiencia a través de una Master Class de primer nivel en torno a la preparación de merengues estilo suizo, francés e italiano, en compañía del conocido mixólogo en esta temporada Israel Díaz. 

El último reto fue la preparación del famoso postre de los años 80s y 90s “Baked Alaska”, (bizcocho relleno de helado y encima merengue flameado con licor). El nivel elevado de técnica y debido orden en los tiempos para integrar todos los elementos sería decisivo para lograr un exitoso resultado. Los chefs Joserra, Betty, Herrera y Abel supervisaron a los cocineros brindando sus mejores consejos.

Después de una exhaustiva y silenciosa degustación de los cinco chefs, finalmente coinciden en que los tres cocineros englobaron la técnica requerida, pero fue Itzel quien al haber tenido una ventaja competitiva con su propuesta ¨Rumbo a la Final¨, resulta la tercera finalista de esta competencia culinaria.