1. La marihuana como primera opción: Para muchas personas, la marihuana es la primera droga que consumen. Las Naciones Unidas ha declarado que el uso de cannabis casi siempre precede al uso de otras drogas como cocaína, metanfetaminas o heroína.
  2. Tiene más efecto que antes: El químico tóxico más fuerte en la marihuana es el THC o tetrahidrocannabinol. A medida que cambian los métodos de cultivo, la concentración de THC ha aumentado. Conforme aumenta la potencia, se agravan también los efectos secundarios: ansiedad, depresión, psicosis, vómito violento y adicción.
  3. Reduce el aprendizaje: Precisamente los grupos de edad más propensos al consumo de drogas como la marihuana son adolescentes, aquellos en los que se encuentran en una etapa educativa importante.
  4. Es adictiva: Aproximadamente 1 de cada 9 consumidores se volverá adicto a la droga. Si se comienza en la adolescencia, se tiene 1 posibilidad entre 6 de volverse dependiente.
  5. La marihuana no cura enfermedades: No existe ninguna enfermedad que de hecho mejore por los efectos de la marihuana. El THC puede ayudar con los síntomas de algunas enfermedades, pero a menudo hay otras alternativas.
  6. Cambios emocionales destructivos: Se ha constatado que los consumidores crónicos pasan a través de cambios emocionales y de comportamiento que derivan en pérdida de motivación y de ambición.
  7. Crea efectos mentales y físicos: El consumo elevado de marihuana de alta potencia está asociado a un gran número de ataques psicóticos. Además, aumenta la propensión al suicidio y la incidencia de depresión grave.
  8. Provoca accidentes: La conducción de un vehículo bajo los efectos de la marihuana es uno de sus grandes peligros. Podemos distorsionar el tiempo y la distancia, además de bajar nuestra concentración y atención en la conducción.
  9. El ambiente afecta a tu hijo: Lo más probable es que lo que les llegue a tus hijos adolescentes sean mensajes del tipo: “todos lo hacen”, “no es tan dañina como el alcohol”, “te relaja”, “te vuelves más creativo cuando fumas”.
  10. El THC permanece en el cuerpo, mucho después de dejar la droga: El THC se disuelve en la grasa y se adhiere a los tejidos grasos del cuerpo.

 Texto Publicado originalmente por: Hacer Familia